N. Orleáns: Otro canal para reparar daños causados por canales

MERAUX, Luisiana, EU ( AP). En una zona de tierra en la que los canales han matado la flora autóctona y acelerado la erosión, el Cuerpo de Ingenieros del Ejército tiene una polémica propuesta para corregir los daños infligidos al medio ambiente: la construcción de un nuevo canal.

La acequia es un componente clave en un plan de 1,000 millones de dólares para enmendar los daños causados por una red de canales de 125 kilómetros (78 millas) excavados en la década de 1960 en el Río Misisipí-Escape del Golfo. El Cuerpo de Ingenieros sostiene que el plan ayudará a proteger Nueva Orleáns de los huracanes al restaurar los humedales y zonas pantanosas, el amortiguamiento natural que está perdiendo Luisiana en las zonas bajas de su costa.

Empero, los lugareños están preocupados ante la idea.

" El Cuerpo de Ingenieros generalmente para enmendar un problema crea cuatro más", dijo Michael DeFranza, dedicado a rescatar los restos utilizables en una zona boscosa cercana al trazado del nuevo canal. " Acuden con buenas intenciones, pero con una pobre planificación a largo plazo".

Los científicos y muchos residentes de St. Bernard Parish concuerdan en que las zonas pantanosas necesitan una infusión de nutrientes aportados por el Río Misisipí y los sedimentos que acarrea. Empero, tras un siglo de inundaciones y daños ambientales causados por los proyectos errados de ingeniería _ muchos de ellos obra de ingenieros federales _ al Cuerpo le cuesta convencer a la gente de los beneficios del proyecto.

En 1923, St. Bernard Parish y el Distrito 9no Bajo estaban separados de la ciudad cuando fue excavado el Canal Industrial. Tenía como fin conectar el corredor mercantil a lo largo del Río Misisipí con los polígonos industriales cercanos al Lago Pontchartrain, pero acabó propiciando inundaciones en ambas áreas durante el huracán Betsy de 1965 y el huracán Katrina del 2005.

Cuatro años después de entrar en servicio el Canal Industrial, St. Bernard fue intencionalmente inundada durante la Gran Inundaciones del Misisipí de 1927 cuando una sección del dique fue dinamitada para aliviar el riesgo de una inundación mayor en Nueva Orleáns. Casas, granjas y empresas quedaron cubiertas por las aguas.

Decenas de canales adicionales, largos y cortos, fueron abiertos después. En la década de 1930 fue construida la Vía Intercostera del Golfo entre Nueva Orleáns y St. Bernard, eliminando una sección de la zona pantanosa llamada Triángulo Dorado.

" No se puede cortar el dique y excavar esos canales rectos en el medio ambiente del delta sin consecuencias", comentó Richard Campanella, un geógrafo de la Universidad de Tulane que ha estudiado la historia de la construcción de canales en Luisiana, que se remonta a 1719.

El peor de todos fue el Río Misisipí-Escape del Golfo.

Imaginen un atajo a Nueva Orleáns desde el Golfo de México para barcos que a la postre fue un fiasco. Entró el agua salada y mató los bosques de cipreses que retuvieron las tierras del delta gracias a sus raíces; las márgenes del canal fueron erosionadas y se llevaron por delante extensas zonas pantanosas. En los siguientes 40 años, el canal destruyó 103 kilómetros cuadrados (40 millas cuadradas) y dañó 2.590 kilómetros cuadrados (1.000 millas cuadradas).

Para cuando llegó Katrina, el canal dejó los flancos de St. Bernard _ el acceso trasero de Nueva Orleáns _ sin defensa alguna.

El agua impulsada por Katrina penetró por el canal llamado por los lugareños "Mister Go", destruyó los diques que protegían St. Bernard y el Distrito 9no Bajo. En el 2009, un juez federal falló que el Cuerpo de Ingenieros pecó de negligencia en el mantenimiento de Mister Go, lo que causó la inundación.

Por ello, el Cuerpo de Ingemieros se las ve en figurillas para convencer a los lugareños de que su plan subsanaría los daños del canal Mister Go.

En teoría, el canal propuesto parece modesto y beneficioso. Con una longitud de 5 kilómetros (3 millas) a lo largo de un pastizal vacuno en Meraux, canalizaría el agua del Misisipí a las desoladas zonas pantanosas. Los científicos concuerdan que hay que hacer algo, y rápidamente.

" Si no se ataca con bríos el problema, acabaremos con el Golfo de México azotando los diques de Nueva Orleáns", dijo Robert Twilley, un científico especializado en temas del delta en la Universidad de Luisiana-Lafayette.

Según los ingenieros, el agua dulce " alimentará las zonas pantanosas existentes" y ayudará en la reconstrucción de los humedales, hará la cuenca menos salada e inyectará sedimentos y nutrientes en el ecosistema dañado. En una palabra, acelerará una tarea acaecida otrora por medios naturales gracias a los caudales tributarios del Misisipí y los bayous, o pantanos, cegados uno a uno desde la década de 1880.

El Cuerpo de Ingenieros desea además fomentar la proliferación de zonas pantanosas con el barro dragado, plantar cipreses y proteger la erosión costera mediante de diques de rocas.

Vive la adrenalina de la 7ma temporada


Tu emisora... Parte de tu vida

TITULARES del día

Recibe todos los días en tu mail los titulares más importantes