El Papa y Chinchilla abogan por reforzar las relaciones

Ciudad del Vaticano ( EFE) Benedicto XVI se entrevistó con la presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, con quien analizó las relaciones bilaterales, y ambos abogaron por reforzarlas "con un acuerdo que respete la identidad del país y la sana autonomía y colaboración" entre autoridades civiles y eclesiásticas.

"Durante el cordial coloquio se ha subrayado la buena relación existente entre la Santa Sede, la Iglesia y el Estado y se ha expresado el deseo reforzarla ulteriormente mediante un acuerdo que respete la identidad del país y la sana autonomía y colaboración que existe entre las autoridades civiles y las eclesiásticas", informó el Vaticano.

Durante la audiencia se subrayó -según el Vaticano- la "especial contribución" que ofrece la Iglesia a través de sus instituciones educativas, sociales y caritativas.

Asimismo se destacó "la importancia de seguir tutelando la dignidad fundamental del ser humano desde el momento de su concepción".Laura Chinchilla Miranda llegó al Vaticano pocos minutos antes de las once de la mañana local (09.00 GMT), acompañada de un séquito del que formaban parte el ministro de Relaciones Exteriores y Culto, Enrique Castillo Barrantes; la titular de Agricultura, Gloria Abrahma, y el embajador de Costa Rica ante la Santa Sede, Fernando Sánchez.

También formaron parte la directora de protocolo, Silvia Escalante; Mario Aguilar, del departamento de prensa, y la periodista Yari Gómez.

El pontífice recibió a Chinchilla en la puerta que da a la biblioteca privada, en la llamada Sala del Tronetto, con un "Buenos días, presidenta", en español.

Chinchilla le respondió: "Mucho gusto de conocerle", a la vez que agradeció la audiencia papal.

Después, ya en la biblioteca privada, se sentaron en la mesa del despacho y comenzó la reunión, ayudados con un intérprete, que se prolongó durante 22 minutos.

Concluida la audiencia -que se desarrolló en un ambiente de cordialidad, según precisaron fuentes vaticanas- entraron en la biblioteca los integrantes de la delegación costarricense.

Tras las presentaciones y fotos de rigor, se procedió al intercambio de regalos. Chinchilla regaló al papa un cuadro con grabados hechos a mano por artesanos costarricences, que representan códices indígenas, en colores verdes y ocres, sobre animales y plantas.

Benedicto XVI le correspondió con la medalla de oro de su pontificado.

Concluida la audiencia, Chinchilla se entrevistó con el secretario de Estado vaticano, el cardenal Tarcisio Bertone, y el "ministro de Exteriores" de la Santa Sede, el arzobispo Dominique Mamberti.

Esta visita se produce seis años después de la última estancia de un presidente costarricense en el Vaticano, cuando el 16 de mayo de 2006 Benedicto XVI recibió a Oscar Arias.

Un año antes, en 2005, el anterior presidente de Costa Rica, Abel Pacheco, acudió al Vaticano para el entierro de Juan Pablo II, con quien se había entrevistado en 2004.

La presidenta Chinchilla ofreció un almuerzo en honor del cardenal Bertone y asiste en la capilla Clementina del Vaticano a una misa por Costa Rica y su pueblo.

La jornada vaticana de Chinchilla concluye con una conferencia en la Pontificia Academia de las Ciencias del Vaticano que tiene como título "Costa Rica: una democracia pacífica hacia un desarrollo innovador y sostenible".

La estancia de Chinchilla en el Vaticano se enmarca en la gira que está realizando por varios países europeos, entre ellos Francia, Alemania y Suiza.

Esta visita a la Santa Sede, según dijo recientemente el canciller Enrique Castillo, servirá para impulsar el concordato que el Gobierno costarricense negocia con la Iglesia católica.

Castillo señaló que la negociación entre el Vaticano y el Gobierno costarricense apenas ha comenzado y que solo se han efectuado dos reuniones que han servido para definir la metodología de trabajo que se seguirá en las conversaciones.

El objetivo, dijo, es hacer más fluida la relación entre la Iglesia y el Estado.

Algunos de los temas que estarán sobre la mesa, precisó Castillo, son la condición jurídica de la Iglesia católica en el país centroamericano, sus impuestos, las contribuciones a la seguridad social, los bienes de la Iglesia, su papel en la educación privada y la fe pública que tienen los sacerdotes, entre otros asuntos.

Castillo aclaró que no se van a discutir temas doctrinarios, ni tampoco la posibilidad soberana de Costa Rica de modificar el carácter confesional del Estado.

Costa Rica es uno de los pocos Estados confesionales de Occidente. Su Constitución establece que el catolicismo es la fe oficial del país.

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