Partido gobernante elige su conducción

La lucha por la sucesión del presidente sudafricano Jacob Zuma, acosado por numerosos escándalos, comenzó el sábado al reunirse los miles de delegados a la conferencia del partido gobernante Congreso Nacional Africano.

El prestigio del movimiento de liberación fundado por Nelson Mandela ha sufrido golpes durante la presidencia de Zuma, que cumple su segundo y último período. El nuevo líder del CNA probablemente será elegido presidente en las elecciones de 2019.

Los principales candidatos a la sucesión son el vicepresidente Cyril Ramaphosa y Nkosazana Dlamini-Zuma, expresidenta de la Comisión de la Unión Africana y exesposa de Zuma.

Los votantes están furiosos con el CNA ya que el gobierno de Zuma está sumido en escándalos y denuncias de corrupción. El movimiento de liberación más antiguo del continente, que festejó su 105 aniversario este año, dirigió la lucha contra el régimen de minoría blanca llamado apartheid y gobierna el país desde las primeras elecciones democráticas en 1994.

Los observadores dicen que el partido debe recuperar su prestigio, caso contrario se vería obligado a formar un gobierno de coalición por primera vez. Las divisiones en el CNA son tan profundas que cualquiera sea el ganador, Ramaphosa o Dlamini-Zuma, la fracción perdedora podría crear un partido nuevo, se acuerdo con los analistas.

Zuma puede continuar como jefe del estado hasta el fin de su período en 2019, o bien puede renunciar o ser destituido por el nuevo jefe partidario antes de las elecciones generales.

Bajo Zuma, el desempleo ha llegado a casi el 30% y la economía se ha desacelerado. Más del 55% del país vive por debajo de la línea de pobreza.

Ramaphosa, uno de los hombres más ricos de la Sudáfrica democrática, ha prometido reprimir la corrupción y reencausar la economía. Dlamini-Zuma, médica, exministra y aliada del presidente, ha prometido una “transformación económica radical”.

Recibe todos los días en tu mail los titulares más importantes