Perú descarta inmediata extradición de abogados de expareja de Evo Morales

El gobierno peruano descartó la inmediata extradición de los exabogados de Gabriela Zapata, expareja del presidente Evo Morales (hoy detenida), que pidieron refugio político en Lima y garantizó su protección mientras se defina su situación migratoria.

"Como solicitantes de refugio tienen preliminarmente una cierta protección. De acuerdo con el Derecho Internacional Humanitario, no se les puede poner en frontera en este momento", dijo a la prensa el embajador peruano en La Paz, Luis Benjamín Chimoy.

El Fiscal General de Bolivia, Ramiro Guerrero, había solicitado días atrás la entrega de los dos exabogados de Zapata para que sean procesados por la justicia boliviana.

Guerrero argumentó que Perú debía actuar en reciprocidad, pues en 2015 Bolivia entregó al empresario Martín Belaunde, exasesor del expresidente Ollanta Humala, acusado en su país de diversas irregularidades en licitaciones de obras públicas.

"Cada solicitud de refugio es examinada por una Comisión. Ahí se examinarán los elementos para determinar si es viable o no la concesión del refugio", precisó el diplomático peruano.

Recientemente, el gobierno boliviano confirmó que los abogados Wálter Zuleta y Willy Sánchez, exdefensores legales de la expareja presidencial, huyeron a Perú donde solicitaron refugio.

Para el ministro boliviano de Gobierno (Interior), Carlos Romero, no corresponde otorgar el refugio político a los mencionados profesionales, pues pesan sobre ellos denuncias por un delito común.

Zuleta y Sánchez abandonaron Bolivia a mediados de mayo pasado, acusados de los delitos de trata y tráfico de personas, pues -según la Fiscalía- están involucrados en la suplantación de identidad de un hijo fallecido de Morales y Zapata.

El menor fue presentado por la defensa de Zapata ante un juez de Familia como el presunto hijo de ella con Morales, aunque luego la misma madre confesó que el niño engendrado con el presidente falleció a poco de nacer en 2007.

La revelación de la relación de Morales con Zapata en febrero remeció a la opinión pública boliviana y le costó al gobernante perder un referéndum, donde buscaba ser validado para postular a un cuarto mandato presidencial (2020-2025).

gbh/cd


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