Plan de Obama podría impulsar debate sobre clima

Es posible que algunos activistas ridiculicen el nuevo programa sobre cambio climático del presidente Barack Obama por considerarlo demasiado modesto, pero incluso así pudiera ser un salto significativo si ayuda a concretar un acuerdo mundial que incluya a China.

La iniciativa puede ser un paso crucial para presionar a Beijing a aceptar objetivos de cumplimiento obligatorio para reducir los gases de efecto invernadero, al tiempo que permite a Estados Unidos empezar a ponerse al día con la Unión Europea en la lucha contra el cambio climático.

"Este tipo de liderazgo es muy necesario", dijo Martin Kaiser, jefe de política climática internacional de Greenpeace. La propuesta debería haber sido el doble de ambiciosa, agregó, pero "demuestra que el gobierno de Obama quiere abordar seriamente el cambio climático".

El plan, dado a conocer el lunes, reduce las emisiones de dióxido de carbono de las centrales eléctricas de Estados Unidos, muchas de las cuales funcionan con carbón, en un 30% en comparación con el nivel del 2005 para el año 2030.

Los gobiernos quieren un acuerdo para finales del año entrante en París a fin de frenar las emisiones de gases de efecto invernadero causantes del calentamiento global. A diferencia del Protocolo de Kioto de 1997, que eximía a las naciones en desarrollo de los límites de emisiones, este acuerdo debe incluir a todos los países.

Washington nunca ratificó el protocolo de Kioto, lo que dio a Beijing y otros gobiernos una excusa fácil para esquivar la adopción de medidas más firmes.

"La nueva iniciativa es un primer compromiso en firme que pone a Estados Unidos en una posición de negociación seria para las próximas conversaciones sobre el clima en París", dijo Georg Zachmann, experto del centro de investigación Bruegel, con sede en Bruselas.

"Eso da esperanza de que vendrán nuevas medidas en esa dirección", agregó.

El anuncio de Estados Unidos ocurrió justo antes de las conversaciones internacionales sobre el clima que se inician el miércoles en Bonn, Alemania, donde los gobiernos discutirán qué tan ambiciosos serán en la lucha contra el calentamiento global en las próximas décadas. El cambio climático también está en la agenda de una reunión de los líderes del G7 el jueves en Bruselas, que reúne a Obama y sus homólogos de las principales economías occidentales.

China, el país que más contamina en el mundo, por delante de Estados Unidos, se ha comprometido a reducir sus cifras pero hasta ahora se ha resistido a los límites de cumplimiento obligatorio.

"El plan de Obama para reducir gases de efecto invernadero puede tener algún impacto en la toma de decisiones de China", dijo Wang Ke, profesor de la Facultad de Medio Ambiente y Recursos Naturales de la Universidad Popular en Beijing. "Pero la meta de China se basa en sus necesidades internas para transformar su economía y manejar la contaminación".

Christiana Figueres, a cargo del tema del cambio climático en la ONU, insistió el sábado en que espera que "las medidas de Estados Unidos estimulen a otros a tomar medidas concretas".

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