Polémica en India tras ser cuestionadas las máquinas de votación electrónica

Las incendiarias declaraciones de un supuesto experto en máquinas de votación electrónica sobre la posibilidad de manipular esos aparatos en la India han provocado un torrente de acusaciones entre partidos políticos, a cuatro meses de que se celebren las elecciones generales.

Simpatizantes del opositor Partido del Congreso, de la dinastía Nehru-Gandhi, salieron hoy a las calles de Bombay empuñando carteles como "Para salvar la democracia, retirad las máquinas electrónicas y traed las papeletas de vuelta", en respuesta a una rueda de prensa el pasado lunes en la que un autoproclamado experto en máquinas electrónicas, Syed Shuja, afirmó que éstas pueden ser hackeadas.

Según afirmó Shuja en una rueda de prensa en Londres, varias votaciones desde las elecciones parlamentarias de 2014 han sido amañadas en favor del gobernante BJP en la India, un país que comenzó a utilizar máquinas electrónicas en los años ochenta.

Shuja, que intervino en la rueda de prensa por videoconferencia y no llegó a mostrar el rostro con claridad, también reveló que las máquinas pueden ser manipuladas a distancia.

El supuesto experto dijo haber trabajado con la compañía electrónica india ECIL entre 2009 y 2014, que desarrolla las máquinas de votación.

Las declaraciones provocaron la condena inmediata del BJP y de la Comisión Electoral de la India.

El organismo encargado de supervisar los comicios en la democracia más grande del mundo avisó tras la rueda de prensa, en un comunicado, que estudiaría las posibles acciones legales a seguir.

El martes cumplió con lo prometido: pidió a la Policía india que registre un caso contra Shuja por "instigar miedo" entre los ciudadanos, según la agencia de noticias india PTI.

Para disipar dudas, la Comisión afirmó que las máquinas "no disponen de ningún mecanismo para comunicarse de forma inalámbrica o por radiofrecuencias".

El ministro indio de Justicia y Tecnologías de la Información, Ravi Shankar Prasad, denunció las afirmaciones de Shuja como una "conspiración inspirada por el Congreso" y llamó la atención sobre la presencia de un antiguo ministro de la formación opositora, Kapil Sibal, en la rueda de prensa de Londres.

Los periodistas presentes en la sala no obtuvieron pruebas concretas de las afirmaciones de Shuja, pero las incendiarias declaraciones no han tardado en ser recuperadas por la oposición india, que ya ha cuestionado la inviolabilidad de los aparatos en el pasado.

"Es posible validar una papeleta, pero no sucede así con las máquinas electrónicas, pedimos a la Comisión Electoral que celebre las elecciones de 2019 con papeletas", solicitó la líder "dalit" o intocable del partido Bahujan Samaj Party (BSP), Mayawati, en una rueda de prensa el martes.

La cuestión de las máquinas electrónicas suscita polémica prácticamente desde su introducción en la India, con los partidos en la oposición denunciando regularmente la posibilidad de fraude y la formación gubernamental defendiendo los aparatos.

El BJP del primer ministro indio, Narendra Modi, lanzó campañas a principios de los años 2000 contra las máquinas electrónicas y un parlamentario de la formación nacionalista hindú, G.V.L. Narashima Rao, publicó un crítico libro sobre el tema en 2010.

Con "¡La democracia en peligro! ¿Podemos confiar en nuestras máquinas de votación electrónica?", publicado cuatro años antes de la llegada del BJP al poder, el parlamentario se preguntaba por qué estos sistemas han recibido las críticas en Estados Unidos y en Europa.

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