Policía papú vuelve a centro de Manus para intentar desalojar a inmigrantes

Las autoridades de Papúa Nueva Guinea volvieron hoy al centro de detención que era gestionado por Australia en la isla Manus para intentar desalojar a los más de 300 inmigrantes que lo ocupan desde su clausura el 31 de octubre pasado.

Los solicitantes de asilo y refugiados denunciaron que el operativo se realiza por la fuerza y un número indeterminado de ellos ya fue trasladado a los nuevos lugares de acogida en Lorengau, el principal poblado de Manus, aunque las autoridades de Papúa ni Australia no se han pronunciado aún sobre los incidentes de hoy.

"(...) Los refugiados dicen que están abandonando el campo de prisioneros porque la Policía está usando la violencia y están muy molestos (...)", comentó en un tuit el periodista y refugiado kurdo-iraní Benrouz Boochani, quien fue detenido temporalmente el jueves en Manus.

"Hemos recibido mensajes angustiantes de los 323 hombres que permanecen en el Centro de Manus diciendo que las autoridades de PNG han regresado y los están desalojando por la fuerza", informó la ong GetUp! en un correo electrónico.

La Policía papú ingresó el jueves al centro para inmigrantes de Manus, clausurado a raíz de que el Supremo papú lo declarara ilegal en abril de 2016, para desalojar a los inmigrantes que lo ocupan a pesar de no tener agua, alimentos, servicios básicos ni atención médica.

El operativo resultó en el traslado "pacífico y sin el uso de la fuerza" de unos 50 hombres a lugares de acogida en Lorengau, entre ellos Boochani, según el comisionado de la Policía papú, Gari Baki, aunque las versiones de los refugiados apuntan a que se realizó de forma violenta.

"Insto a los 328 refugiados que aún están en Lombrum a que consideren el traslado voluntario a las nuevas instalaciones en donde no les faltará nada", dijo Baki en un comunicado citado por la cadena local ABC.

La Agencia de la Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR) expresó el jueves su preocupación por las denuncias de uso de la fuerza contra los refugiados en Manus, aunque añadió que había recibido garantías de que no se ha hecho uso de la fuerza.

"Australia tiene la obligación de tomar responsabilidades y proveer protección efectiva, seguridad y soluciones duraderas a los refugiados y solicitantes de asilo en cooperación con las autoridades de Papúa Nueva Guinea", Volker Türk responsable de protección del ACNUR.

El centro de refugiados de Manus y otro en Nauru, en el Pacífico, abrieron después de que Australia reactivara en 2012 su controvertida política de tramitar solicitudes de asilo en terceros países.

Muchos de los internos en Manus y Nauru han huido de conflictos como los de Afganistán, Darfur, Pakistán, Somalia y Siria; otros han escapado de la discriminación como las minorías rohinyá, en Birmania (Myanmar), o bidún, en la región del Golfo.

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