Premian en París a Garzón

PARIS ( AFP). El juez español Baltasar Garzón, distinguido el lunes en París por ser el magistrado que " cambió el derecho internacional" al impulsar el principio de justicia universal, admitió que está atravesando " momentos difíciles", pero reiteró su confianza en la justicia.

" Son momentos difíciles y delicados, pero eso no significa en que no tenga confianza en que al final de este duro camino la justicia se impondrá", afirmó el magistrado español en su primera aparición pública tras ser suspendido cautelarmente de sus funciones por el Consejo General del Poder Judicial español (CGPJ), órgano de los jueces españoles.

Garzón, de 54 años, uno de los más fervientes defensores de la jurisdicción universal de la justicia, será llevado a juicio por abrir brevemente en 2008 una investigación sobre los 114,000 desaparecidos de la Guerra Civil española (1936-39) y de la dictadura franquista (1939-75), a sabiendas de que esos crímenes habían sido amnistiados por ley en 1977.

Otras dos causas están abiertas en su contra: una por haber recibido supuestamente dinero el banco español Santander por impartir unos cursos en Nueva York y otra por haber ordenado presuntas escuchas telefónicas en investigaciones por corrupción en la que están involucrados miembros del opositor Partido Popular (PP, derecha).

" No solamente estoy tranquilo, sino confiado", dijo el magistrado a la prensa, tras recibir el Premio René Cassin Liberté et Democratie (Libertad y Democracia) en el prestigioso Instituto de Ciencias Políticas de París ante cientos de estudiantes, juristas, defensores de los derechos humanos.

Aplaudido y ovacionado por un auditorio de pie, Garzón recibió el premio René Cassin -uno de los principales impulsores de la Declaración Universal de los Derechos Humanos- en presencia del fiscal de la Corte Penal Internacional (CPI), el argentino Luis Moreno Ocampo, el ex primer ministro francés Dominique de Villepin, la reconocida ex jueza francesa anticorrupción Eva Joly, quienes alabaron la labor del magistrado español.

A la entrega del premio, también asistió el artista español Miquel Barceló, creador del dibujo en carbón especialmente concebido para esta distinción.

El jurista británico Philippe Sands consideró que el pedido de detención del ex dictador chileno Augusto Pinochet impulsado por Garzón en 1998, " cambió el derecho internacional (...) que empezó a ocuparse de las víctimas y no de los Estados".

Garzón también recordó el lunes aquella decisión que se convirtió en un paso decisivo en la aplicación de la jurisdicción universal de la justicia a la que definió como " una necesidad para combatir la impunidad" y una " obligación del Poder Judicial".

" No es verdad que se atente a la estabilidad política de ningún país donde se investiguen los crímenes de una dictadura. Es una necesidad democrática hacerlo", sostuvo Garzón que citó como " ejemplos brillantes" los juicios que se llevan a cabo en Argentina y advirtió que la " impunidad es hermana mayor o madre de la corrupción".

El juez español, que espera poder colaborar con la CPI a pedido de Moreno Ocampo, dijo que va a " preparar su defensa para, "como cualquier ciudadano que se ve en las mismas circunstancias, poder proclamar y defender mi inocencia".

" Tenemos una gran deuda hacia Garzón pues la detención de Pinochet provocó una cascada de justicia" en otros países, sostuvo el director de la entidad defensora de los derechos humanos Human Right Watch (HRW), Redd Brody.

Brody se preguntó si acaso " las víctimas del franquismo tienen menos derechos que otras víctimas" y consideró que la decisión del Poder Judicial español es " una mancha para España y para Europa".

" La justicia internacional debe tomar la voz y la palabra y emprender la acción contra la impunidad", sostuvo Garzón, para quien " aún en los lugares más remotos, no se ha perdido la esperanza si existe un juez independiente".

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