Protesta a motor: Caravanas en Venezuela contra Maduro

Caravanas de automóviles, motos, bicicletas e incluso caballos se realizan este sábado en Venezuela en una nueva jornada de protestas contra el presidente Nicolás Maduro.

Cuerpos de seguridad dispersaron con bombas lacrimógenas a uno de esos grupos en la ciudad de Valencia (estado Carabobo, norte), donde militares bloquearon vías hacia el punto de destino de los opositores, constató un reportero de la AFP.

El convoy de Valencia pretendía llegar a Campo de Carabobo, emblemático paseo en el lugar donde se peleó la definitiva batalla por la independencia venezolana.

La caravana en Caracas, en tanto, tiene como meta cubrir unos 25 kilómetros hasta el costero estado Vargas.

"Hay que seguir buscando fórmulas de protesta. ¿Marchas? Marchamos. ¿Trancas? Trancamos. ¿Caravanas? Acá estamos", dijo a la AFP Rafael Galvis, de 46 años, al volante de una camioneta de carga con una decena de manifestantes a bordo, portando banderas venezolanas y pancartas contra Maduro.

Los críticos del Maduro cumplen seis semanas de manifestaciones que exigen "elecciones generales" y rechazan una Asamblea Constituyente "popular" convocada por el mandatario el 1 de mayo.

Las movilizaciones han derivado en disturbios que dejan 38 muertos y cientos de heridos y detenidos. Gobierno y oposición se responsabilizan mutuamente por la violencia.

"Vamos a seguir en la calle, construyendo una salida a la crisis", declaró a la AFP el diputado opositor Freddy Guevara en un punto de concentración en el este de la capital.

Pedaleando una bicicleta, Álvaro Sanabria, de 53 años, dijo estar dispuesto a "llegar hasta donde haya que llegar".

En el estado Cojedes (centro), grupos de jinetes se unieron a las caravanas opositoras.

El chavismo, a su vez, se concentra en el centro de Caracas, donde organizó actividades deportivas y recreativas en apoyo a la Constituyente.

Las protestas se desataron el pasado 1 de abril por fallos con los cuales el Tribunal Supremo de Justicia (TSJ) asumió las funciones del Parlamento, único poder que controla oposición, que consideró ese hecho como un "golpe de Estado".

Aunque las sentencias fueron anuladas tras fuerte rechazo internacional, las manifestaciones continuaron, recrudeciéndose con el llamado a Constituyente, lo que sus adversarios denuncian como una maniobra para evadir elecciones.

Maduro, por su parte, acusa a dirigentes opositores de promover "actos de terrorismo" para derrocarlo.

Las protestas encuentran combustible en una severa crisis económica, con la inflación más alta del mundo y escasez crónica de alimentos, medicinas y productos básicos.

Recibe todos los días en tu mail los titulares más importantes

Es momento de sentir, nuevamente, la adrenalina. #PonteC7