Protestan por homenaje a militar violador de DDHH en Chile

Ha sido un martes de polémica y tensiones para el ejército de Chile. Primero, familiares de víctimas de la dictadura militar exigieron por la mañana la degradación y expulsión de dos coroneles por homenajear a un criminal de lesa humanidad. Después, una jueza detuvo y procesó al segundo al mando de la institución por presunto fraude fiscal.

Según informó la institución mediante un comunicado, el jefe del Estado Mayor Conjunto, general John Griffiths, fue procesado por la ministra Romy Rutherford por defraudar al fisco en 44 millones de pesos (casi 65.000 dólares) por recibir devoluciones de dineros procedentes del mal uso de pasajes aéreos. Griffiths, que quedó detenido preventivamente en un recinto militar, antes de ser notificado de su procesamiento se reunió con el comandante en jefe institucional, general Ricardo Martínez, a quien le presentó su renuncia al ejército.

El documento enfatizó el “absoluto respeto” del ejército por las decisiones judiciales, aunque indicó que “mientras no exista una resolución judicial definitiva, a todos los ciudadanos les asiste la presunción de inocencia”.

Unas horas antes, decenas de familiares de víctimas del cruento régimen castrense (1973-1990) demandaron al gobierno que degrade y expulse a dos coroneles por homenajear en la Escuela Militar a Miguel Krassnoff Martchenko, uno de los peores criminales de lesa humanidad de la historia del país.

Uno de los señalados es el hijo del criminal, Miguel Krassnoff Bassa, y el otro es el director de la escuela, Germán Villarroel.

Lorena Pizarro, presidenta de la Agrupación de Familiares de Detenidos Desaparecidos, en compañía de más parientes de víctimas de la dictadura, dijo en el frontis del Ministerio de Defensa que “aquí no se trata de renuncias simbólicas”.

“Lo que se ha hecho es decirles a las nuevas generaciones que está bien asesinar, torturar, violar y hacer desaparecer personas por pensar distinto, y eso no lo vamos a permitir”, añadió.

El ministro de Defensa, Alberto Espina, que se encontraba en actividades en el Congreso en el vecino puerto de Valparaíso, escribió el martes en su cuenta de Twitter que “es muy grave” que en un acto al interior del instituto formador de oficiales del ejército “se destaque a una persona condenada a + de 600 años x graves crímenes”.

Espina precisó además que sólo se puede degradar a un militar por causa de una sentencia condenatoria de acuerdo al Código de Justicia Militar.

Krassnoff está en prisión y acumula condenas de cárcel que superan los 640 años por su participación en torturas y en la desaparición o ejecución de 91 personas. La última sentencia fue dictada por la Corte Suprema en agosto.

La polémica se desató luego de una competencia deportiva en la Escuela Militar en la que participó el director Villarroel y el hijo del violador de derechos humanos, quien usó el micrófono para agradecer que simbólicamente informaran a su padre del evento.

El acto deportivo, del que participaron militares jubilados, ocurrió el 6 de octubre aunque recién se conoció públicamente el sábado a través de las redes sociales. En un video se ve a Krassnoff Bassa agradecer “este gesto de valentía y hombría que hoy día tanto falta en nuestro país”

Es la primera vez que se conoce de un acto similar en un recinto militar ante la presencia de oficiales activos.

Tras lo sucedido el ejército informó en un comunicado que apartó a los coroneles de sus cargos y los llamó a retiro. Pero al hijo de Krassnoff no lo afecta la medida pues había pedido su retiro a mediados de año.

Durante la dictadura de Augusto Pinochet (1973-1990) se registraron, según cifras oficiales, unas 40.000 víctimas, incluidas 3.069 personas asesinadas o desaparecidas. De los muertos siguen desaparecidos poco más de un millar.

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