Refuerzo policial en Cataluña costó 87 millones de euros

El despliegue de policías en Cataluña ante el desafío independentista costó 87 millones de euros, reveló este jueves el gobierno de España, que defendió su actuación durante el referéndum de autodeterminación inconstitucional del 1 de octubre, que dejó imágenes de violencia policial.

"La presencia de estos efectivos desplazados a Cataluña ha supuesto un coste aproximado de 87 millones de euros", indicó el ministro del Interior, Juan Ignacio Zoido, en una comparecencia en el Senado.

La operación tuvo una media de 4.500 agentes procedentes de otras regiones, que llegaron a ser 6.000 el día del referéndum, dijo Zoido, en referencia a los refuerzos de la Policía Nacional y la Guardia Civil, finalmente retirados de Cataluña a finales de diciembre.

Estos cuerpos, usualmente con un papel menor en la región, se vieron obligados a intervenir el 1 de octubre ante la "pasividad" y "limitada eficacia" de los Mossos d'Esquadra, el cuerpo de seguridad catalán, afirmó el ministro.

Su tarea era "requisar el material" electoral de un "referéndum que había sido suspendido judicialmente y declarado ilegal", pero en ningún caso "tuvo como objetivo a los votantes ni a los ciudadanos", aseveró.

Al menos 92 personas resultaron heridas y más de mil fueron "atentidas" por servicios de emergencia.

Las imágenes de violencia dieron la vuelta al mundo y llevaron a los independentistas a denunciar la "represión" del gobierno español.

"La actuación fue legítima, fue profesional y fue proporcionada", insistió Zoido, quien denunció infiltración de "radicales" entre los "ciudadanos pacíficos", que intentaron impedir el acceso de la policía a los colegios.

"El contexto en el que se produjeron las intervenciones es el de una resistencia pasiva perfectamente organizada y coordinada", dijo.

"En algunos otros casos la fuerza pública llegó a ser recibida con acciones de violencia directa (...) lo que obligó a hacer el empleo de los medios antidisturbios en una ocasión y en un colegio", agregó.

Amparándose en el referéndum ganado por el sí, el parlamento catalán declaró unilateralmente la secesión de España el 27 de octubre, pero ese mismo día el gobierno central tomó control de la región.

En las elecciones anticipadas del 21 de diciembre, los independentistas volvieron a conseguir mayoría absoluta en el parlamento, y buscan investir nuevamente como presidente regional al destituido Carles Puigdemont, instalado en Bélgica evadiendo la justicia española que lo busca por rebelión y sedición.

El jefe de gobierno español, Mariano Rajoy, advirtió que mantendrá intervenida la autonomía de Cataluña si Puigdemont intenta gobernar a distancia.

Recibe todos los días en tu mail los titulares más importantes