Republicanos tratan de acercarse a los pobres

Decididos a cambiar su imagen de partido que no se identifica con los que sufren, los republicanos están tratando de acercarse a los pobres y de impulsar la idea de que sus políticas ayudan a los más humildes a acceder a la clase media.

Los líderes republicanos aprovecharon el 50mo aniversario de la Guerra Contra la Pobreza de Lyndon B. Johnson para impulsar una serie de ideas que ponen en manos de los estados los programas contra la pobreza, promueven la capacitación laboral y ofrecen incentivos impositivos a los trabajadores con bajos ingresos.

La iniciativa se ofrece como alternativa al programa económico del presidente Barack Obama e intenta enmendar el daño causado en el 2012 por el candidato a la presidencia Mitt Romney cuando dijo durante su campaña que el 47% de los estadounidenses dependen del gobierno, se ven a sí mismos como víctimas y no quieren asumir responsabilidades.

El giro se produce en momentos en que Obama presiona a los republicanos para que prolonguen un seguro contra el desempleo y se apresta a resaltar la gran brecha en los ingresos de ricos y pobres en su informe anual sobre el Estado de la Unión este mismo mes. Se espera que el mandatario proponga un aumento en el salario mínimo, que actualmente es de 7,50 dólares la hora, y plantee formas de ayudar a las casi 50 millones de personas que viven en la pobreza en Estados Unidos.

Los republicanos quieren ofrecer otros caminos para lograr los mismos objetivos.

El senador Marco Rubio dijo el miércoles que los programas del gobierno contra la pobreza son una solución parcial, en el mejor de los casos.

"Ayudan a la gente a enfrentar la pobreza, pero no los ayudan a salir de ella", manifestó Rubio, un posible aspirante a la presidencia en el 2016.

Agregó que esos programas son perjudicados por la burocracia federal y podrían dar mejores resultados si quedan en manos de los estados. Pidió que el crédito fiscal para las personas de bajos ingresos sea reemplazado con otros incentivos que estimulan a la gente a trabajar en lugar de esperar el seguro de desempleo.

Los demócratas han hecho notar que Rubio y otros republicanos se oponen a una extensión del seguro de desempleo por tres meses y a un aumento del salario mínimo, que se mantiene inalterado desde el 2009.

"Le costará al Partido Republicano convencer a la gente de que se interesa en los pobres cuando se oponen a renovar el seguro de desempleo y a subir el salario mínimo", comentó el senador demócrata Chuck Shumer.

Los republicanos dicen que subir el salario mínimo y extender reiteradamente los beneficios de desempleo no resuelven el problema de raíz. Pero no hay consenso sobre las alternativas y prominentes líderes partidarios, incluidos posibles candidatos a la presidencia, ofrecen distintas propuestas para ayudar a los pobres.

El representante Paul Ryan, compañero de fórmula de Romney hace dos años, tuvo encuentros con líderes comunitarios de barrios pobres de Milwaukee, Cleveland e Indianápolis el año pasado para informarse de sus necesidades. Se espera que este año proponga formas de mejorar los programas del gobierno nacional contra la pobreza.

El senador Rand Paul, otro posible candidato a la presidencia, viajó a Detroit en diciembre para promover la noción de "zonas de libertad económica" con incentivos para atraer inversiones a los barrios pobres de las ciudades.

El gobernador de Ohio John Kasich plantea ampliar el alcance del seguro de salud Medicaid para las personas de bajos recursos a pesar de la oposición del Partido Republicano y con frecuencia pide solidaridad con los sectores postergados.

En octubre el ex gobernador de la Florida Jeb Bush rindió homenaje al finado representante Jack Kemp, mentor de Ryan y quien proponía ofrecer incentivos impositivos para alentar la inversión y la creación de empleos en las ciudades. "Sabía que las políticas conservadoras podían, y debían, ser atractivas para todas las razas, todos los niveles de ingreso y todas las culturas porque son las políticas de la gente con aspiraciones y de la igualdad", expresó Bush.

Alex Castellanos, estratega republicano, dice que esa agrupación "está dejando de ser un partido que solo sirve para decir 'no' y se está transformando en un partido que cree que sus ideas son la mejor manera de alejar a todos los estadounidenses de la pobreza y la inseguridad económica".

Encuestas recientes, no obstante, reflejan los obstáculos que enfrentan los republicanos. Una consulta de la Associated Press-GfK de octubre indicó que solo el 16% de los adultos opina que la palabra "compasivo"describe a los republicanos y que un 80% dijo que no es una buena descripción de ese partido. En cuanto a los demócratas, un 36% opinó que la palabra "compasivo" es aplicable y un 60% que no.

Una encuesta de NBC news/Wall Street Journal difundida en diciembre reveló que un 45% de los consultados opinó que los demócratas parecen preocuparse más por la gente, comparado con un 17% que opinó que los republicanos son más compasivos.

Bob Woodson, fundador del Center for Neighborhood Enterprise, que trabaja con organizaciones comunitarias e iglesias para ayudar a los residentes de bajos ingresos, dijo que los republicanos a menudo caen en la trampa de pelearse con los demócratas en torno al salario mínimo y el seguro de desempleo en lugar de ofrecer ideas para generar desarrollo, capacitación laboral y facilitar la compra de viviendas en barrios pobres.

"Los republicanos trabajaron duro para ganarse esa reputación", sostuvo Woodson, viejo amigo y asesor de Ryan. "Se la ganaron poniendo trabas, sin ofrecer alternativas".


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