Santos buscaría la paz con Venezuela y Ecuador

BOGOTA ( AP). El candidato presidencial Juan Manuel Santos dijo el domingo que no se arrepiente de haberle ordenado al ejército bombardear un campamento de las FARC en Ecuador hace dos años, pero enfatizó que es un hombre de paz y no de guerra.

" No me arrepiento (de haber ordenado el bombardeo en marzo del 2008)", manifestó Santos en una entrevista con la AP en su sede de campaña en el norte de Bogotá.

" Como ministro de Defensa me siento orgulloso de haber defendido la soberanía del país y la seguridad de mis compatriotas", agregó. En el ataque perdió la vida el jefe guerrillero Raúl Reyes.

Pero Santos, un político de 58 años al que muchos ven como el sucesor de las políticas del presidente Alvaro Uribe _es candidato del Partido Social de Unidad Nacional, llamado Partido de La U, que respalda las políticas de Uribe_, hizo hincapié en que sólo quiere tener buenas relaciones con los países vecinos.

" Quiero tener las mejores relaciones con todos los vecinos. Es lo que más nos conviene a todos... porque cuando pelean los gobernantes los pueblos son los que sufren", agregó.

Incluso advirtió que si el 7 de agosto toma posesión como presidente de Colombia " no tendría ningún problema" para viajar al día siguiente a Quito y Caracas a hablar en los mejores términos con Rafael Correa y Hugo Chávez, mandatarios de Ecuador y Venezuela, respectivamente. "Es más, si es el del caso, lo haría el 1 de junio (horas después de las elecciones del 30 de mayo)".

Cuanto se le preguntó por un reciente comentario de Correa de que él (Santos) estaba envalentonado por el hecho de que tropas estadounidenses podían utilizar siete bases militares de Colombia, el funcionario colombiano respondió que no quería " entrar en un ping-pong personal con Correa".

Desde su punto de vista, " lo de las bases fue una tormenta en un vaso de agua. Fue infortunado que no se hicieran públicos los textos de esos acuerdos desde un principio para que la gente se diera cuenta de que ahí no hay nada nuevo".

Y sobre Chávez aseveró que " tenemos una manera muy distinta de ver la vida, de ver la política, de ver lo que debe ser una democracia, de ver lo que debe ser una libertad de expresión... Pero creo que si nos respetamos esas diferencias, podemos tener buenas relaciones y nuestros pueblos también".

Sin embargo, esas expresiones de paz de Santos son sólo para los vecinos. Con relación a la guerrilla de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), el candidato no dudó en afirmar que "recibirán el mismo tratamiento que han venido recibiendo durante el gobierno del presidente Uribe, y si podemos arreciar esa contundencia, pues lo haremos".

Pese a que hace más de 35 años su familia siempre ha tenido un lugar privilegiado en la vida política del país _su tío abuelo, Eduardo Santos, fue presidente de Colombia entre 1938 y 1942, y su abuelo, Enrique Santos, fue uno de los periodistas más influyentes del país en el siglo XX_, es la primera vez que Juan Manuel Santos Calderón se somete a una elección por voto popular.

Pero no las tiene todas consigo: su más enconado rival, el independiente Antanas Mockus, ha repuntado notablemente en las encuestas, mientras que él no pasa del 35% de las preferencias de los electores.

" No me había hecho contar porque yo siempre he sido más un servidor público que un político... Nunca me había interesado hacerme elegir", explicó Santos, a quien sus detractores le critican el que públicamente sólo mencione los éxitos militares cuando se desempeñó como ministro de Defensa (2006-2009) y no se refiera a hechos cuestionables como las ejecuciones extrajudiciales de civiles por parte de militares.

" Todo lo contrario... nunca le he escurrido el bulto (he evadido) a ese tema", dijo.

Según el candidato presidencial, casado y padre de tres hijos, gracias a él fue que el gobierno afrontó el tema "y tomamos las decisiones que había que tomar, drásticas, efectivas... y desde noviembre del 2008 bajaron drásticamente las denuncias de 'falsos positivos' (como se denomina en Colombia a dichas ejecuciones extrajudiciales)".

En octubre del 2008, Uribe y Santos destituyeron a 27 militares _entre ellos a tres generales del ejército_ porque por acción u omisión participaron en la desaparición y posterior asesinato de 11 hombres de Soacha, una barriada al sur de Bogotá, lo que desató uno de los mayores escándalos en tiempos recientes en el seno de las fuerzas militares.

Algunos detractores de Santos lo califican como un hombre desleal que, de ser vencedor en las elecciones, sería capaz incluso de darle la espalda a Uribe.

Visiblemente molesto por esos comentarios, Santos sonrió y dijo que éstos provienen desde hace más de 10 años de sus opositores, e hizo énfasis en que será leal a Uribe "hasta la muerte".

Aunque Santos consiguió su mayor reconocimiento como ministro de Defensa, su tema fuerte es el económico; de hecho, fue ministro de Comercio Exterior (1991-1994) y de Hacienda (2000-2002). En caso de ser presidente, "yo aspiro a colocar la economía colombiana a crecer por encima del 5% anual en forma sostenida".

Finalmente, sobre las relaciones con Estados Unidos, Santos se mostró optimista y dijo tener muy buenos amigos en los partidos Demócrata y Republicano.

"Ellos (los estadounidenses) nos consideran como su socio estratégico. Lo que les diría yo, como buen amigo, es que lo demuestren", señaló.

Santos no dudó en afirmar que, de ser jefe de estado, él ve muy factible que los gobiernos de Bogotá y Washington firmen el tratado de libre comercio entre ambos países que desde hace varios años está en el congelador.

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