Sindicatos argentinos anuncian más boicot contra Gran Bretaña

BUENOS AIRES (AP). Los sindicatos del transporte en Argentina advirtieron que el reciente boicot lanzado contra buques con bandera de Gran Bretaña será la primera de muchas medidas de protesta contra compañías de capital británico mientras ese país mantenga su negativa a discutir la soberanía de las islas Malvinas.

En tanto, la cancillería argentina rechazó la llegada al archipiélago de miembros de la comisión de Defensa del parlamento británico.

"Nosotros les decimos como argentinos y latinoamericanos que se ha terminado y que no les tenemos miedo. O se sientan a dialogar en tono de paz por Malvinas o nosotros esto lo vamos a recrudecer", dijo en entrevista con Associated Press Enrique Omar Suárez, secretario general del sindicato de obreros marítimos.

La advertencia ocurre en un momento de creciente tensión entre Argentina y Gran Bretaña a punto de cumplirse el 30 aniversario de la guerra que los enfrentó por la soberanía de las Malvinas (Falkland), ocupada por los británicos desde 1833. Y de concretarse podría afectar seriamente el comercio bilateral entre ambos países, que en 2011 totalizó unos 1.500 millones de dólares.

El gremio liderado por Suárez es uno de los que integra la Confederación Argentina de Trabajadores del Transporte (CATT), la cual lanzó el lunes un boicot contra buques de bandera británica o registrados con alguna de las banderas de conveniencia (Bermuda, islas Caimán, Gibraltar, Panamá, Malta, etc.).

El consejo directivo de la CATT, integrada por gremios del transporte --camioneros, ferroviarios, trabajadores de los puertos, trabajadores aeronáuticos, entre otros-- se reunirá este miércoles y podría anunciar nuevas medidas de fuerza. Suárez no descartó que sean afectados los vuelos de la compañía aérea British Airways.

"Los trabajadores nos sabemos organizar para hacer el boicot. Les vamos a hacer sentir el rigor para que sepan lo que son las pérdidas económicas, sin retorno. Nosotros queremos no solamente que el diálogo sea en paz sino que dejen la prepotencia hacia nosotros, que dejen de militarizar el Atlántico Sur", indicó el gremialista.

Argentina denunció ante las Naciones Unidas que Gran Bretaña ha militarizado al Atlántico Sur a partir del envío de un buque de guerra de la armada británica y un submarino con armamento nuclear al archipiélago ubicado a unos 346 kilómetros de la costa argentina.

Gran Bretaña no ha confirmado la presencia del submarino pero sí la del destructor, que indicó que forma parte de un procedimiento de rutina.

La cancillería argentina rechazó el miércoles en un comunicado "la llegada de miembros de la comisión de Defensa del parlamento de Gran Bretaña a las Malvinas por primera vez en más de una década".

"La presencia de parlamentarios británicos dedicados a temas militares es una ratificación de las prioridades de dicho país que corroboran las denuncias realizadas por la República Argentina ante las máximas autoridades de las Naciones Unidas sobre la militarización del Atlántico Sur por parte de una potencia extra-regional", indicó la cancillería.

Este creciente clima de tensión podría alterar los negocios entre Argentina y la única de las ocho economías más poderosas del mundo con la que tiene superávit comercial.

"Hemos hablado con empresas afectadas por este escenario y nos están diciendo que empiezan a tener temores. Por ejemplo, que la logística del transporte ya no sea tan sencilla", dijo a AP Marcelo Elizondo, director de Desarrollo de Negocios Internacionales, una proveedora de servicios para empresas con negocios con contrapartes extrajeras.

"En cualquier escenario de dos países que están en una discusión, las decisiones de la empresas que operan en los dos mercados se vuelven más defensivas, se postergan las decisiones y los planes de inversión, por ejemplo", agregó.

Argentina le vendió a Gran Bretaña en 2011 por 805 millones de dólares e importó de ese país por 655 millones de dólares. Los productos argentinos más exportados a ese destino fueron los de origen agropecuario.

El boicot que llevan adelante los trabajadores marítimos consiste en demorar en los puertos el ingreso y salida y la carga y descarga de los buques con bandera británica o de conveniencia.

Suárez, que lidera un gremio con más de 16.000 afiliados, explicó que el boicot "es selectivo". "Vamos a elegir (las embarcaciones para boicotear), conocemos el ADN de todos los buques".El gobierno de Cristina Fernández, que cuenta con el apoyo de la mayoría de los sindicatos, no se ha pronunciado oficialmente sobre el boicot.

"Esto es una cosa independiente del gobierno, esto es cuestión de los trabajadores", aclaró Suárez.

Gran Bretaña ha dicho que no discutirá la soberanía de las Malvinas hasta que sus pobladores no expresen ese deseo.

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