Sismo chileno pudo causar daños más graves en otros países

SANTIAGO DE CHILE (AP). Si el terremoto de magnitud 8,8 que asoló Chile el 27 de febrero hubiese ocurrido en otros países de la región, como Perú, Colombia o Ecuador, los daños probablemente hubieran sido mucho mayores que los que hubo en esta nación, cuyos códigos de construcción son dignos del primer mundo, según expertos.

Luego de la catástrofe, muchos países de la región concluyeron que deben prepararse para la eventualidad de un desastre semejante, que en Chile dejó 500 muertos y desaparecidos --la mayoría por el tsunami que siguió al terremoto-- y daños por unos 30,000 millones de dólares.

La lección debe ser aprendida no solo por Chile sino por toda la región, especialmente por los países de la ribera del Pacífico, donde se ubica el "cinturón de fuego", que se extiende desde Sudamérica y Norteamérica para seguir por zonas del Asia.

Más de un centenar de especialistas extranjeros visitaron Chile para observar y aprender del buen comportamiento de la mayoría de los edificios altos ante el terremoto, pero también vieron construcciones a punto de caer o con daños estructurales que las tornaron inhabitables.

"El problema que sucedió aquí es porque el edificio está mal construido", dijo la AP Jorge Campusano, 33 años, ingeniero civil, mientras mostraba el flamante edificio de 19 pisos donde compró un departamento de la constructora Paz Corp. La construcción está inhabitable.

Todas las edificaciones deben responder a la estricta norma antisísmica chilena, similar a la que se aplica en otras naciones desarrolladas, pero no todos las respetaron y hoy miles de personas viven con familiares o amigos, o en carpas luego de perder sus departamentos, en muchos casos nuevos.

"La norma es la misma que la japonesa o la de Estados Unidos. Si el terremoto hubiera ocurrido en Japón o Estados Unidos, quizás habría habido mucho más daño", declaró en entrevista con la Associated Press Rodolfo Saragoni, profesor de Ingeniería Sísmica de la Universidad de Chile. Aludía al tipo de suelo y al hecho de que a veces no se respetan tanto esos códigos.

"Si el terremoto en Chile se desencadena en Lima, el 80% de las construcciones están en el suelo, porque gran parte de las edificaciones de tres y cuatro pisos en Lima fueron autoconstruidas", señaló en entrevista con la AP Jonás Figueroa, arquitecto y académico de la Universidad de Santiago, Usach.

"Las conozco bien por un estudio que hice sobre políticas públicas vinculadas con los temas urbanos en el Cono Sur", añadió.

El término "autoconstruido" se refiere a viviendas edificadas por el mismo ocupante, muchas veces con personal no calificado y sin presentar planos ni pedir los permisos pertinentes.

Los expertos coinciden en que, si hay un problema en Chile, es que no se hacen inspecciones en las obras de construcción porque no hay personal suficiente.

Saragoni declaró que "hay un vacío legal que puede ser la causa de algunos problemas; no hay una norma de inspección técnica de la construcción de edificios".

"Hay una ley sobre la calidad de la construcción, pero no se hace lo más importante, que es la inspección técnica mientras se ejecuta la obra. Es la única manera de saber si se construyó bien", criticó Paulina González, magister en ingeniería sísmica y académica de la Usach consultada por AP.

En Santiago siete edificios serán demolidos, ocho en Concepción, donde una edificación de 15 pisos se derrumbó con gente en su interior, matando a ocho personas, 12 en el vecino balneario de Viña del Mar. La lista sigue y las construcciones con severo daño estructural son más del doble.

Figueroa explicó que muchas edificaciones chilenas de las décadas de los 50 y 70, "son autoconstruidas, y carecían de los niveles técnicos y de respuesta a las normas antisísmicas".

"Gran parte de las ciudades latinoamericanas están en las mismas condiciones", afirmó.

"En Perú, Colombia, Ecuador y en otros países, gran parte de las edificaciones son autoconstruidas, en áreas periféricas donde vive mucha población. Entonces Chile pasa a ser un teatro de operaciones de un escenario posible para ellos, y las instituciones ahí son iguales, desnudas, desprendidas del personal técnico requerido", advirtió Figueroa.

González señaló que "en la región, en los países sísmicos andamos 'por ahí no más' (más o menos). Yo creo, no podría asegurarlo, que andan peor que nosotros".Enfatizó que Chile debe invertir más en investigación instrumental y en formación de expertos del área sismológica y de ingeniería estructural. "Faltan recursos humanos para estudiar por qué colapsaron algunos edificios, por qué sufrieron daños estructurales, por qué otros siguen en pie".El presidente de Perú, Alan García, creó el Plan de Prevención de Sismos porque, declaró, los terremotos de Chile y Haití ponen a su nación en "un riesgo inminente" de sufrir una catástrofe.

José Brito, presidente de la Cámara de la Construcción de Cuenca, Ecuador, dijo que luego de los terremotos de Haití y Chile, y considerando la historia sísmica de ese país, hay que crear la unidad de control de obras.

Las autoridades de Ciudad de México dispusieron un reforzamiento de medidas preventivas, de entrenamiento y comunicaciones. México estima que sacó lecciones del terremoto que lo afectó en 1985, que derrumbó centenares de edificios y mató a miles de personas.

Otra lección de la tragedia chilena debe sacarse del tsunami: el Servicio de Hidrografía y Oceanografía de la Armada dispone de mapas de inundaciones elaborados antes del maremoto de febrero, pero nadie los consulta.

"No entendemos por qué no son ley de la Republica. Ciertas zonas no están destinadas a la construcción", opinó Saragoni.

Lo mismo dijo el profesor de geografía de la Universidad de Chile Hugo Romero, que declaró a la AP que "llama la atención que exista esta cartografía que no se ha considerado para nada. A lo menos indica una profunda descoordinación entre las instituciones".El sismólogo y geofísico del Servicio Sismológico de Estados Unidos, USGS, Walter Mooney dijo que la resistencia de la mayoría de las construcciones fue la que salvó miles de vidas, aunque recomendó volver a estudiar el uso que se da a los suelos y no construir al lado del mar.

Expertos han revelado estudios de suelos que recomendaban no construir en determinadas áreas, pero no fueron considerados por las constructoras ni las municipalidades que autorizaron las edificaciones. El terremoto les dio la razón.

Mooney y Saragoni coincidieron en que el terremoto del centro sur chileno no fue una sorpresa porque había pasado demasiado tiempo desde la ocurrencia del último.

Ahora se espera el "gran terremoto del norte", en los próximos años. "Han pasado más de 100 años (del último terremoto de gran magnitud). Las personas deben estar preparadas, debe estudiarse el cambio en el uso de suelo", no construir al lado del mar", insistió Mooney.

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