Socorrista desciende por ducto y se reúne con los mineros

MINA SAN JOSE (AFP) - El rescate de los 33 mineros atrapados en un yacimiento en Chile desde hace más de dos meses se inició hacia las 23H20 locales (02H20 GMT del miércoles) con el descenso por el ducto del socorrista Manuel González, quien en 16 minutos llegó hasta el fondo de la mina donde fue recibido por los mineros con abrazos y aplausos .

González, de la cuprífera estatal Codelco y con más de 20 años de experiencia en rescate minero, entró a la cápsula con un traje especial y pocos minutos después empezó su descanso a través del ducto de 622 metros de largo y 66 cm de diámetro.

Un cuarto de hora después, la televisión mostró cómo la cápsula llegaba hasta el fondo de la mina y era recibido por los mineros con aplausos y abrazos.

Antes de ingresar a la cápsula, Piñera, presente en la boca del ducto, le deseó "muy buena suerte" al socorrista mientras los familiares de los mineros, reunidos hace meses en el campamento Esepranza en las afueras del yacimiento, aplaudieron emocionados y cantaron el himno nacional.

Por esta cápsula, de 4 metros de alto y 450 kilos de peso, serán emergidos uno a uno los mineros. El primero de ellos será Florencio Avalos, de 31 años, capataz de la mina San José y considerado el más hábil por los socorristas, según confirmó el presidente Sebastián Piñera.

"Estamos muy felices, muy contentos", explicó a la AFP el tío de Florencio, Alberto Avalos, en el campamento atiborrado por unos 2.000 periodistas de todo el planeta.

Piñera señaló que tras Avalos, saldrán el electricista Mario Sepúlveda, de 39 años, el ex militar Juan Illanes (52 años) y en cuarto lugar el operador de maquinaria pesada, el boliviano Carlos Mamani, de 23.

Está previsto que el presidente boliviano, Evo Morales, esté en la mina al momento de la salida de Mamani.

Los primeros cuatro son considerados los más hábiles del grupo, capaces de poder sortear algún inconveniente de último minuto. Luego está establecido que les sigan un grupo de diez más débiles y por último los más fuertes.

El último en salir, según una lista tentativa presentada por los socorristas a los familiares, sería Luis Urzúa, un topógrafo de 54 años, que era el jefe de turno en el momento del derrumbe y que asumió el liderazgo del grupo durante los 69 días de permanencia en la mina.

El presidente estadounidense Barak Obama afirmó que rezaba por el éxito del rescate. "Nuestros pensamientos y oraciones acompañan a los mineros, sus familias y los valientes hombres y mujeres que han estado trabajando tan arduamente para rescatarlos", dijo Obama en un comunicado difundido por la Casa Blanca.

El presidente venezolano Hugo Chávez saludó el inminente inicio del rescate en la red social Twitter: "¡Estamos con Chile! Dios con Ustedes. Saludos al Presidente Piñera!!".

"Esta historia comenzó como una posible tragedia y esperamos que en unas horas más termine con una verdadera bendición", afirmó Piñera a los periodistas.

El 5 de agosto a las dos de la tarde se produjo el derrumbe que los sepultó y durante 17 días nada se supo de los mineros.

El 22 de agosto, una de las sondas que perforaban el cerro buscándolos, emergió con un mensaje adherido: "Estamos bien en el refugio los 33".

Tres máquinas iniciaron las perforaciones de ductos por los que pudieran ser extraídos y el sábado pasado una de ellas rompió el techo del taller de la mino, al que tienen acceso los mineros, tras 33 días de trabajo.

Durante el rescate, la cápsula avanzará a una velocidad de 1 metro por segundo (equivalente a la de una caminata lenta) a través del ducto de 622 metros. El ascenso durará unos 15 minutos, y el tiempo estimado de salida entre minero y minero es de una hora.

Una baliza con luces y una alarma similar a la de una ambulancia anunciarán el momento en que cada uno de los mineros esté a punto de salir a la superficie para alertar a los equipos médicos, explicó el ministro de Salud, Jaime Mañalich.

Jean Romagnoli, uno de los médicos encargados del rescate, dijo que los 33 están en buenas condiciones para el largo ascenso.

El ingeniero jefe André Sougarret advirtió que "siempre hay riesgo al transportar personas en un sistema vertical", por "la caída de rocas y que alguna de las cápsulas se atasque".

Los médicos estiman por su parte que el mayor peligro es un ataque de pánico en el ascenso.

Cada minero será atendido por un médico apenas arribe a la superficie. Después pasarán a módulos especiales, donde podrán reunirse con dos o tres familiares.

Desde allí serán llevados en helicóptero a una base militar (en un trayecto de unos 12 minutos) en Copiapó, a 45 km de allí, y luego recorrerán unos 300 metros a un hospital estatal de la ciudad, donde se ultimaba detalles para darles la bienvenida, al igual que en varias poblaciones de Copiapó.

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