Springfield: Alcalde pide no recibir refugiados

Un alcalde Massachusetts ha pedido poner fin a un programa de reubicación de refugiados somalíes en su ciudad porque están abrumando los servicios sociales de Springfield, antiguo centro industrial donde casi una tercera parte de la población vive bajo el nivel de pobreza.

El alcalde Domenic Sarno es el alcalde que más recientemente ha denunciado el programa de reubicación de refugiados, uniéndose así a contrapartes en Nueva Hampshire y Maine, lo que ha provocado una tensión poco común con el Departamento de Estados, que ayuda a reubicar a los refugiados en todo el país.

El alcalde ha recibido críticas de los que dicen que el país tiene la obligación moral de ayudar a los desposeídos y refugiados, quienes a su vez afirman que son el chivo expiatorio de problemas que existían en la ciudad mucho antes de que ellos llegaran.

"Por qué no hablar de los problemas en la ciudad, sobre las casas en mal estado, por qué sólo hablar de los somalíes", dijo Mohammed Abdi, de 72 años, a través de un intérprete.

Sarno, líder de la tercera ciudad más grande del estado, exigió el verano pasado que el gobierno federal no le enviara más refugiados. Pero después que recientes inspecciones encontraron a varias familias somalíes viviendo en apartamentos atestados de personas, sin electricidad y a veces sin calefacción, y llenos de insectos, subió de tono sus protestas, alegando que las agencias de reubicación están ubicando refugiados de "zonas calurosas" en regiones frías, lo que los hace depender del gobierno municipal.

"Ya tengo bastantes problemas que enfrentar. Basta ya", dijo Sarno en una entrevista. "No se puede seguir concentrando pobreza sobre pobreza".

No hay muchos ejemplos o pruebas que justifiquen la postura del alcalde. Los problemas de vivienda de los refugiados somalíes se atribuyen en lo fundamental a caseros desconsiderados. El gobierno no lleva la cuenta de los refugiados que dependen de los servicios sociales. La población de refugiados de Springfield es de unos 1.500 — aproximadamente 380 de ellos son somalíes— y representan el 1% de los 153.000 habitantes de la ciudad.

Madino Idoor, una mujer somalí de 35 años con siete hijos, pasó 12 años en un campamento de refugiados antes de venir a Estados Unidos en el 2004. Tiene dos trabajos —uno en Goodwill en Springfield y otro como lavaplatos en la Base Barnes de la Guardia Nacional Aérea en el cercano Westfield.

"Yo trabajo duro para mantener a mi familia. El alcalde no tiene que preocuparse por mí", dijo Idoor.

Unos 67.000 somalíes han llegado a Estados Unidos en los últimos 10 años en busca de refugio de la guerra civil. En su mayoría se han asentado en Minnesota, California, Georgia y Washington DC.

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