Surcoreanos dicen adiós al expresidente Kim Young-Sam

Miles de surcoreanos se reunieron en los jardines frente al Parlamento este jueves para decir adiós al fallecido expresidente Kim Young-sam, cuya histórica victoria electoral en 1992 puso fin a décadas de gobierno militar y trajo consigo una serie de reformas.

Kim, una figura sobresaliente en la política de Corea del Sur que encabezó las luchas contra varias dictaduras desde la década de 1960 hasta la de 1980, falleció el domingo de una infección en la sangre y falla cardiaca aguda. Tenía 87 años.

Se llevó a cabo un funeral de estado televisado en los jardines de la Asamblea Nacional, donde Kim fue juramentado como presidente a principios de 1993 para un solo período de cinco años. Sería enterrado en el cementerio estatal de Seúl más tarde el jueves.

"Estamos aquí juntos para dar un último adiós al expresidente Kim Young-sam, quien fue una enorme montaña que supervisó la democratización de nuestro país", dijo el primer ministro Hwang Kyo-ahn al principio de la ceremonia.

Los dolientes, vestidos de negro y haciendo frente a viento frío y ráfagas de nieve, permanecieron sentados en silencio debajo de una bandera que ondeaba a media asta, muchos de ellos sollozando o enjugándose las lágrimas con pañuelos.

Ha habido abundantes muestras de dolor del público por la muerte de Kim, cuyos logros han sido ignorados en gran medida desde que dejó el puesto a principios de 1998 tras aceptar lo que muchos surcoreanos aún recuerdan como un rescate internacional humillante durante la crisis financiera asiática de 1997-1998.

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