Tema de armas resulta problemático para Obama

WASHINGTON ( AP). Están poco definidos sobre algunos asuntos, pero los aspirantes a la candidatura presidencial republicana dejan poca duda sobre su postura en cuanto al derecho a poseer armas.

Rick Perry y Rick Santorum practican la caza de faisán y dan entrevistas antes de ello. Newt Gingrich y Herman Cain hablan en la convención de la Asociación Nacional de Portadores de Armas (NRA, por sus siglas en inglés). Michele Bachmann dice a la revista People que quiere enseñar a disparar a sus hijas porque las mujeres necesitan ser capaces de protegerse. Mitt Romney, después de respaldar algunas medidas de control de armas en Massachusetts, ahora se presenta como un fuerte defensor de la Segunda Enmienda.

El presidente Barack Obama, por otro lado, se ha mantenido virtualmente en silencio sobre la materia.

Escasamente se ha referido al tema desde un par de meses después del intento de asesinato en enero contra la legisladora Gabrielle Giffords en Tucson, Arizona, cuando prometió desarrollar en respuesta medidas nuevas sobre seguridad relacionada a las armas. El mandatario aún no ha hecho eso, a pesar de que sobrevivientes del ataque en Tucson fueron al Capitolio la semana pasada para presionar para que se tomen acciones para cerrar fisuras en el sistema de verificación de antecedentes de compradores de armas.

Los demócratas han aprendido del modo difícil que apoyar el control de armas puede ser una política terrible, y la elección presidencial del 2012 se está perfilando a subrayar justo lo delicado que puede ser el tema.

Ante una elección que probablemente será decidida mayormente por estados en los que la cacería es un pasatiempo popular, como Misuri, Ohio o Pensilvania, los candidatos de ambos partidos quieren ganarse a los propietarios de armas, no distanciarse de ellos.

Para los republicanos, eso significa enfatizar sus credenciales pro armas. Pero para Obama y los demócratas, el acercamiento es espinoso.

El historial de Obama en apoyo a medidas estrictas de control de armas antes de convertirse en presidente le dificulta afirmar que es un defensor de la Segunda Enmienda, a pesar de que firmó una ley que permite a la gente llevar armas cargadas a parques nacionales. Al mismo tiempo, al parecer ha decidido que su antecedente de respaldar la seguridad relacionada con armas tampoco es algo de lo cual jactarse, quizá debido al poder de los intercesores defensores de las armas y su oposición a cualquier cosa que suene a su control.

El resultado es que mientras los republicanos están más que felices de hablar sobre su apoyo a los derechos relacionados con posesión y portación de armas, Obama quizá no quiera escuchar del tema en absoluto.

" El control de armas es una pelea que el gobierno no está deseando tener. No es probable que la ganen", dijo Harry Wilson, autor de un libro sobre política de armas, y director del Instituto de Investigación de Política y Opinión en el Colegio Roanoke, en Virginia. " Ciertamente no la ganarían en el Congreso, y no es probable que se gane en las urnas", agregó.

" Es mala política estar en el lado equivocado de la Segunda Enmienda en tiempo de elecciones", señaló Wayne LaPierre, vicepresidente ejecutivo de la NRA. " Están tratando de envolver el asunto en la niebla hasta la elección del 2012 y hacer creer a los propietarios de armas que es algo que no es: que está a favor de la Segunda Enmienda", añadió respecto a Obama.

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