Tercera noche de protestas en Túnez, donde aumenta el despliegue policial

Las protestas y los incidentes nocturnos se repitieron anoche por tercer día consecutivo en Túnez, país sacudido por una oleada de movilizaciones contra la política de austeridad y recortes impuesta por el Gobierno tras presiones del Fondo Monetario Internacional (FMI).

Menos intensa pero más numerosas que en los dos días precedentes, los disturbios se extendieron a otras zonas de la capital, como el barrio Ibn Jaldum y localidades del cinturón industrial, como Hammam Lif, donde grupos de jóvenes manifestante pretendieron impedir el paso de un tren.

Igualmente se produjeron intentos de asalto a edificios públicos y quema de neumáticos y contenedores en urbes de la costa norte, como Beja, Nabeul, Kebily o Bizerta ante una creciente presencia policial y militar en las calles.

Fuentes del Ministerio de Interior y de Defensa negaron hoy a Efe que se haya impuesto un toque de queda pero admitieron que el despliegue de efectivos para proteger espacios públicos y edificios oficiales se ha multiplicado en las últimas horas.

"El objetivo es garantizar la seguridad, especialmente en los cuarteles, comisarías y edificios públicos, y evitar actos de sabotaje, pillaje o robo. Estamos en coordinación con la Policía", explicó la fuente."

Las protestas sociales se suceden en Túnez desde hace más de un año, pero se han vuelto especialmente violentas desde que con el inicio del año entraran en vigor los nuevos Presupuestos del Estado ajustados a la demanda de austeridad exigida por el FMI a cambio del crédito de 2.500 millones de euros concedido al Gobierno.

El martes conocieron su punto más álgido hasta la fecha, después de que se difundiera que un hombre de 55 años había muerto durante la represión policial de una manifestación nocturna en la ciudad de Tebourna, a unos 40 kilómetros al oeste de la capital.

La noche del martes, grupos de jóvenes salieron a la calles de todo el país, mientras grupos organizados perpetraban actos vandálicos como el saqueo de una tienda de una conocida cadena de supermercados francesa en la localidad de Ben Arous, en el Gran Túnez.

Ante esta situación, las autoridades recomendaron a todos los comerciantes que avanzaran dos horas el cierre de los comercios, sugerencia que la mayoría de las grandes compañías comenzaron a implantar anoche.

El aumento de los altercados ha desatado un cruce de acusaciones entre la oposición de izquierdas y los partidos de la coalición de Gobierno -Nidaá Tunis y Ennahda-, que acusan a los progresistas de incitar a la violencia.

En declaraciones a Efe, fuentes del izquierdista Frente Popular se desvincularon de los "grupos de alborotadores" pero insistieron en su decisión de incrementar las movilizaciones pacíficas hasta obligar al Gobierno a renunciar a los presupuestos aprobados.

El primer ministro, Yusef Chaheed, insistió ayer en acusar al Frente Popular, sin nombrarlo, aseguró que los que protestas no son ciudadanos si no vándalos que tratan de aprovecharse de la situación y anunció una investigación.

Según el Ministerio de Interior, un total de 237 personas han sido detenidas en todo el país desde la intensificación el pasado lunes de las protestas y el estallido de los disturbios, en los que han resultado heridos cerca de 60 policías.

Para el domingo está convocada una gran manifestación que coincidirá con el séptimo aniversario de la "revolución del Jazmín", que acabó con la dictadura de Zinedin el Abedin Ben Ali.

El expresidente tunecino huyó el 14 de enero de 2011 a Arabia Saudí tras un mes de manifestaciones y disturbios en todo el país que también supusieron el estallido de las ahora axficiadas "primaveras árabes".

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