Todavía no hay un veredicto en el juicio a “El Chapo”

El jurado del juicio al narcotraficante mexicano Joaquín "El Chapo" Guzmán concluyó el jueves su primera semana de deliberaciones sin alcanzar un veredicto, por lo que lo más notable del día fue la actitud optimista de Guzmán y las andanzas de un espectador en la corte.

Luego de que los jurados en el tribunal federal de Brooklyn fueran enviados a casa, Guzmán se mostró optimista y sonrió mientras abrazaba y estrechaba las manos de sus abogados, como si estuviera celebrando lo sucedido como una victoria moral que le otorgará otro día más en la corte el lunes.

El jurado anónimo le había comentado al juez que quería descansar el viernes luego de deliberar durante cuatro días en un juicio donde había cierta expectativa de un veredicto rápido. Pero el hecho de que su trabajo se extenderá a una segunda semana no es necesariamente extraño, dado que los testimonios del juicio duraron casi tres meses y los jurados deben alcanzar un veredicto en 10 cargos diferentes.

Horas antes, con el jurado reunido a puerta cerrada, un hombre se presentó en el tribunal, afirmó falsamente que era familiar de “El Chapo” e intentó sentarse en un lugar reservado para parientes.

Fue retirado a una sala aparte donde se transmite el juicio y después los alguaciles se lo llevaron esposado mientras los asistentes lo miraban sorprendidos. Posteriormente, las autoridades revelaron que tenía órdenes de arresto pendientes por cargos de acoso que no están relacionados con Guzmán.

La escena ocurrió en un juicio que ha proporcionado muchos detalles fascinantes. La evidencia incluye testimonios de 14 testigos, varios de los cuales describieron la disposición de Guzmán para recurrir a la violencia contra enemigos de su cártel que los fiscales dijeron traficó por lo menos 181 toneladas métricas (200 toneladas) de cocaína a Estados Unidos durante más de dos décadas.

La defensa ha dicho que los informantes intentan usar a Guzmán como chivo expiatorio de sus propios crímenes.

El jurado envió una nota el jueves en la que pidió revisar la transcripción del testimonio de uno de los informantes más pintorescos, Juan Carlos Ramírez Abadía, un narcotraficante colombiano conocido por una transformación extrema con la ayuda de la cirugía plástica para ocultar su identidad.

Los jurados parecían estarse enfocando en la descripción del informante sobre cómo suministró enormes cantidades de cocaína al cártel de Sinaloa a principios de la década del 2000 a través de barcos y aviones. La evidencia es clave para el cargo más importante del caso, que acusa a Guzmán de participar en una empresa criminal continua.

Guzmán, de 61 años, alcanzó un estatus casi mítico tras escapar de la cárcel en México en dos ocasiones. Fue recapturado y extraditado a Estados Unidos en 2017, donde se encuentra en confinamiento solitario.

De ser declarado culpable podría ser sentenciado a cadena perpetua.

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