Trump apuesta a unificar el partido

En la víspera del gran show final de los republicanos en Cleveland (Ohio, norte) Donald Trump se enfoca este miércoles en la necesidad de unificar un partido fracturado y pasar la página a polémicas que generan distracción.

Proclamado por aclamación el martes como candidato presidencial del Grand Old Party, el magnate de 70 años parece estar poniendo orden en la casa, tras meses de peleas intestinas y un último levantamiento rebelde que estropeó el inicio de la convención republicana.

"Este es el partido de Trump ahora", dijo a la cadena CBS el miércoles el jefe de la campaña, Paul Manafort.

"La convergencia entre la campaña de Trump y el partido ha sido perfecta", añadió Manafort, al señalar que los republicanos coinciden en que el empresario neoyorquino es el candidato "más fuerte y con la mejor visión" para pelear por la presidencia.

Fiel a su personalidad de showman, Trump aterrizó en helicóptero en Cleveland y saludó a sus seguidores, estáticos de estrechar la mano con el empresario que promete "devolver la grandeza a Estados Unidos".

Pero será su discurso del jueves el que debería cerrar con broche de oro los eventos y catapultar su candidatura a los comicios del 8 de noviembre contra la aspirante demócrata a la Casa Blanca, Hillary Clinton.

La oposición contra la exsecretaria de Estado es el elemento que une a los republicanos: su nombre estará en la boca de los oradores en Cleveland que hablan de Hillary la mentirosa, Hillary la villana, Hillary y sus emails...

El gobernador de New Jersey, Chris Christie, incitó el martes a los delegados a declarar "culpable" a Clinton de supuestos errores diplomáticos estadounidenses en Cuba, Siria, Libia. "Enciérrenla", gritó la tribuna.

Trece meses después de una campaña que vio a Trump derrotar a 16 aspirantes y aplastar a una terca oposición interna, el virulento magnate inmobiliario dijo que era tiempo de "ir hasta el final" y conquistar la Casa Blanca.

"Lo que comienza en Cleveland terminará en la Casa Blanca", dijo Mike Pence, compañero de fórmula de Trump al recibir al magnate, en su segundo viaje esta semana a esta ciudad en la región de los Grandes Lagos, blindada bajo fuertes medidas de seguridad.

El equipo de Trump también intentó este miércoles enterrar la controversia por las acusaciones de plagio alrededor del discurso de su esposa Melania Trump el lunes en la convención republicana.

Una integrante de la campaña de Donald Trump admitió haber usado frases de Michelle Obama para armar el discurso que ofreció la exmodelo eslovena y pidió disculpas por "el caos que he causado", un giro de 180 grados a la estrategia inicial de negación.

El senador Ted Cruz, finalista de las pugnaces primarias republicanas, subirá al escenario del Quicken Loans Arena de Cleveland.

Sus palabras serán seguidas muy de cerca para ver hasta dónde conseguirá ayudar al millonario, al que en mayo calificó de "mentiroso patológico".

"Nuestro partido tiene un candidato", dijo este miércoles en un acto paralelo antes de ser interrumpido por los abucheos de sus seguidores, que apuntaban con insistencia al cielo: el Boeing 757 de Trump, distinguible por su color azul, venía de sobrevolar el área.

La familia de Trump ha sido el principal soporte de Trump. Después de Melania, su hija Tiffany y su hijo Donald Jr., otro hijo, Eric, subirá al escenario para exponer un retrato humano del candidato, visto por muchos como explosivo y egocéntrico.

Don Jr., esposo y padre de cinco niños, de 38 años, ofreció el martes una elocuente defensa de su padre, mezclando asuntos de política -inmigración, energía, seguridad- con anécdotas familiares.

"Para mi papá, lo imposible es solo el punto de inicio", subrayó.

Cleveland, una ciudad de 400.000 habitantes, vive estos días bajo fuertes medidas de seguridad con la policía omnipresente, atenta a numerosas manifestaciones, que generalmente se han realizado sin incidentes graves.

Un grupo de manifestantes marcharon este miércoles en protesta contra las políticas migratorias del candidato republicano, que promete deportar a los 11 millones de indocumentados en el país. Algunos desplegaron un cartelón de tela con inscripciones como "Aíslen a Trump".

Trump lanzó su candidatura hace 13 meses en sus oficinas de Manhattan, Nueva York, declarando que los inmigrantes mexicanos indocumentados eran violadores y narcotraficantes. Parecía entonces una receta para el desastre.

Pero desde entonces ha desafiado todos los manuales de elecciones: insulta a inmigrantes y musulmanes, desestima el complejo andamiaje de campaña y prefiere la cobertura gratuita de los medios a la propaganda diseñada.

"Es increíble. Es surrealista. Estoy muy orgulloso de mi padre, todos lo estamos", dijo el martes a CNN la hija mayor del magnate inmobiliario, Ivanka.

Trump encuentra en 2016 un Partido Republicano que ha dado un brusco giro a la derecha.

Contrario al matrimonio homosexual y el aborto, proteccionista de mercado, a favor el uso de carbón, promotor de un gran muro en la frontera con México: el programa partidista adoptado sin más en la convención parece mirar hacia el pasado.

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