Trump aterriza en Arabia Saudí, se reúne con rey Salman

El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, aterrizó el sábado en Arabia Saudí en el inicio de su primer viaje al extranjero desde su llegada a la Casa Blanca. La visita espera forjar alianzas más sólidas en la lucha contra el terrorismo en la región y dejar atrás las polémicas que asedian a su joven gobierno.

Trump voló durante la noche a bordo del avión presidencial Air Force One y fue recibido en el aeropuerto de Riad con una elaborada ceremonia que incluyó una exhibición de la aviación saudí y un apretón de manos con el rey Salman. El republicano es el primer dirigente estadounidense que elige Arabia Saudí, o cualquier otro país de mayoría musulmana, para su primer viaje al extranjero, una acción diseñada en parte para mostrar respeto a la región tras meses de dura retórica antimusulmana.

Con su visita a Arabia Saudí, Trump da el pistoletazo de salida a un ambicioso estreno internacional. Tras dos días de reuniones en Riad, viajará a Israel, mantendrá una audiencia con el papa Francisco en el Vaticano y se reunirá con sus aliados en una cumbre de la OTAN en Bruselas, además de participar en una reunión del grupo de los siete países más industrializados del mundo, el G-7, en Sicilia, Italia.

A su llegada a suelo saudí, Trump saludó desde la puerta de su avión y bajó por la escalerilla acompañado por su esposa y primera dama, Melania Trump. El rey Salman, de 81 años y que utiliza un bastón para apoyarse, llegó al pie del avión a bordo de un carro de golf. Los dos líderes intercambiaron bromas y Trump señaló que era "un gran honor" estar allí.

Varios jets los sobrevolaron dejando una espera roja, blanca y azul, los colores de la bandera estadounidense.

Funcionarios de la Casa Blanca esperan que esta gira de a Trump la oportunidad para recomponerse tras uno de los periodos más complicados de su joven gobierno. La Casa Blanca no gestionó bien el inesperado cese del director del FBI James Comey, que supervisaba una investigación federal sobre los posibles vínculos entre la campaña del republicano y Rusia. El miércoles, el Departamento de Justicia cedió a los llamados de los demócratas para nombrar un fiscal especial y se decantó por el exreponsable del FBI Robert Mueller para encabezar la pesquisa.

A pesar de sus problemas a nivel nacional, se espera que Trump reciba una cálida acogida en Arabia Saudí. La familia gobernante estaba molesta con la distensión con Irán impulsada por su antecesor Barack Obama y por sus reservas a la hora de abordar la guerra civil en Siria.

Carteles con la imagen de Trump y el monarca salpican las carreteras de Riad y el lujoso hotel del presidente estaba bañado con luces rojas, blancas y azules y, en ocasiones, con una imagen de la cara del mandatario.

Trump y el monarca se reunieron brevemente en la terminal de aeródromo para tomar café. Después, Trump se dirigió a su hotel antes de las demás reuniones de la jornada. Durante el vuelo, el presidente se reunió con su equipo, trabajó en discurso que ofrecerá en el país y aprovechó para descansar un poco, dijo el secretario general de la Casa Blanca, Reince Priebus.

A su llegada a Arabia Saudí, Melania Trump vestía un overol negro con un cinturón dorado y no se cubrió la cabeza, como suelen hacer los cargos extranjeros que visitan el país.

Para un presidente que basó si campaña en el lema "Estados Unidos primero", el viaje es un momento crucial para que sus socios aumenten su compromiso con alianzas con décadas de antigüedad.

"El presidente Trump entiende que ‘Estados Unidos primero’ no supone solo Estados Unidos", dijo H.R. McMaster, asesor de seguridad nacional del republicano. "Priorizar los intereses de Estados Unidos supone fortalecer las alianzas y asociaciones que nos ayudan a extender nuestra influencia y a mejorar la seguridad del pueblo estadounidense”.


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