Veedores que acusan a Correa de corrupción estudian pedir asilo

QUITO, Ecuador, ( AFP). Cuatro veedores que investigaron contratos de un hermano del presidente ecuatoriano, Rafael Correa, con el Estado consideran pedir asilo a Costa Rica, aduciendo una persecución política, informó el viernes uno de ellos.

Los comisionados aseguraron en febrero de 2011 que Correa conocía de los tratos suscritos por su hermano Fabricio Correa, lo que el mandatario niega, debido a lo cual los demandó por perjurio.

El responsable del grupo, Pablo Chambers, y sus compañeros acudieron el viernes a la embajada de San José en Quito para informarse del trámite de asilo, y esperaban ser recibidos en otra legación diplomática, que no fue revelada, con el mismo fin.

"Hemos venido a esta embajada para averiguar cómo hacer para que alguien nos proteja, ya que en nuestro país no tenemos quien lo haga", dijo Chambers a radio Quito, dos semanas antes de una audiencia de formulación de cargos.

Según la veeduría, que fue conformada por iniciativa del presidente, los contratos ascendieron a 657 millones de dólares con un perjuicio para el Estado de 140 millones de dólares.

" Ya no es sólo una persecución política sino un punto de maldad. Dijimos lo que vimos con documentos suministrados por el gobierno", aseveró Chambers.

El mandatario rechaza el trabajo de la comisión, alegando que ese veedor, antiguo funcionario del ex presidente y líder opositor Lucio Gutiérrez, se infiltró para hacerle daño al gobierno.

Correa también sostiene que el colectivo manipuló documentos oficiales y se extralimitó en sus funciones, al " autoproclamarse comisión investigadora" cuando sólo fue creada para verificar que los contratos habían sido liquidados.

A raíz del escándalo, el jefe de Estado también demandó por daño moral a dos periodistas que aseguraron en un libro que él estaba al tanto de dichos negocios, los cuales cifraron en 167 millones de dólares. Sin embargo, en febrero retiró los cargos.

Correa se defiende de esa acusación, recordando que una vez se conoció el caso, liquidó unilateralmente los tratos.

Luego de que estalló el escándalo, Fabricio Correa se convirtió en uno de los mayores adversarios políticos del gobernante y hace dos meses inscribió un movimiento con el que aspira a enfrentar a su hermano en las presidenciales de febrero de 2013, en las que éste no descarta buscar la reelección.

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