Venezuela: Líder opositor enfrenta dura lucha contra Chávez

CARACAS ( AP) Ahora que Henrique Capriles se convirtió en el candidato único electo en una inédita elección primaria de la oposición, enfrenta el reto de encarar no ha cualquier contendiente, sino que se enfrenta a un verdadero fenómeno político.

Incluso después de 13 años en el cargo, el presidente Hugo Chávez sigue siendo un héroe para muchos de sus seguidores y mantiene un emotivo vínculo con muchos de los pobres en Venezuela. También utiliza los poderes plenos de su gobierno y la bonanza del gasto público para tratar de asegurar una victoria en los comicios presidenciales del 7 de octubre.

Si Capriles, de 39 años y gobernador del estado central de Miranda, quiere tener una buena oportunidad en contra del mandatario, tendrá que ganarse a los electores que se inclinaban a favor de Chávez en el pasado, a un sector que está desilusionado con el gobierno y a quienes no se identifican fuertemente con uno u otro bando.

La mayoría de la población de Venezuela está fuertemente polarizada entre los que admiran a Chávez, de 57 años, y quienes lo desprecian. Pero cerca de una cuarta parte de los electores no se identifican con ninguno de los dos bandos políticos, y dentro de ese segmento un 10% a 15% son propensos a participar con su voto, dijo el directivo de la encuestadora local Datanálisis, Luis Vicente León. Muchos de los votantes indecisos son jóvenes que han crecido durante la larga presidencia de Chávez, agregó.

Capriles _que se impuso con 1.806.860 votos, equivalente a 62,20% del total y 32,34 puntos porcentuales más que su competidor más cercano luego de escrutados 95% de los sufragios_ necesita de electores como Mariangela Agüero, de 21 años, quien tenía 9 años cuando Chávez fue elegido por primera vez en 1998 y recuerda que su padre celebró en su barriada pobre cuando el ex teniente coronel del ejército salió victorioso.

Desde entonces, la madre de Agüero se ha beneficiado de un programa gubernamental que proporciona materiales de construcción para hacer una nueva casa, y en su barrio muchos respaldan al mandatario.

"Yo pienso que Chávez sigue", dijo Agüero, quien trabaja en una tienda de venta de materiales de costura. "Creo que es difícil que salga del gobierno".

Pero cuando se trata de su propio voto, dijo que ninguna de las partes le ha dado algo en que creer todavía.

"Hay corrupción de ambos lados, mucha corrupción", expresó Agüero, quien agregó que los políticos siempre parecen prometer mucho, pero cumplen poco.

Se espera que la oposición de Venezuela se unirá en torno a Capriles tras su victoria en las elecciones del domingo, acrecentando sus probabilidades según las encuestas. La oposición, alguna vez dividida, ha ganado popularidad en los últimos años, y las elecciones podrían terminar siendo la más difícil campaña de reelección en la carrera de Chávez.

A medida que la campaña se calienta, tanto Chávez como Capriles se esfuerzan para atraer a la mitad del electorado que les hace falta.

Capriles ha comenzado, centrándose en las preocupaciones urgentes de los electores, comprometiéndose a crear empleos y mejorar las escuelas, evitando la confrontación directa con Chávez. Su enfoque refleja la idea de que salir victorioso implica dar pasos cautelosos y evitar perturbar a los electores de la clase obrera y aquellos de la clase media que no comparten el odio que otros expresan contra el mandatario, pero que están listos para el cambio.

Iginia Díaz, de 29 años, quien se ha opuesto a Chávez, dijo que cree que muchos de sus antiguos partidarios están cada vez más desencantados con un presidente que ha sido "demasiado radical" y ha perjudicado a la economía.

"Cada vez hay más opositores", resaltó.

Chávez ganó fácilmente la reelección con el 63% de los votos en 2006, pero desde entonces su popularidad ha bajado en medio de problemas como la violencia delictiva y la galopante inflación.

Sus índices de aprobación han superado el 50% en las últimas encuestas, y su lucha con el cáncer el año pasado no parece haber perjudicado su popularidad. El presidente dice que está libre de cáncer después de someterse a una cirugía y quimioterapia el año pasado. Se le ve enérgico en sus maratónicas apariciones televisivas, al parecer en un intento por demostrar que todavía puede mantenerse a la par con un rival más joven.

Chávez ya puso en marcha su maquinaria electoral. Ha incrementado el gasto público con el lanzamiento de nuevos programas sociales que ofrecen beneficios en efectivo para los pobres y una gran inversión en nuevas vías férreas, viviendas públicas y sistemas de teleférico en los barrios de Caracas. A medida que se acercan las elecciones, inaugurará otros costosos proyectos que capten la atención, incluyendo el lanzamiento del segundo satélite de Venezuela, de fabricación china, previsto poco antes de los comicios de octubre.

Sin embargo, Chávez ha advertido a los electores que si no es reelegido, sus programas sociales llamados "misiones" se desvanecerán. Esa amenaza, aunque Capriles lo niega, podría tener una influencia en algunas personas en el período previo a la elección.

Muchos obreros venezolanos dicen que todavía creen en Chávez y su programa de inspiración socialista, aun cuando algunos "chavistas" se quejan abiertamente de la ineficiencia y la corrupción en su gobierno.

"Hay cosas buenas y cosas malas, porque nadie es perfecto, pero ... ha ayudado mucho a la gente humilde", dijo Heidi López, de 33 años, quien elogia el descuento en los precios de los alimentos en los mercados administrados por el gobierno y piensa que la popularidad de Chávez sigue siendo fuerte.

En cuanto a Capriles, manifestó, "a mí no me gusta".

Capriles ha ganado muchos seguidores por su carisma, así como su historial como buen administrador.

Las encuestas recientes mostraron que tiene el apoyo de alrededor del 40% entre los votantes de la oposición. Con su victoria en las primarias, ahora se enfrenta a la tarea de convencer a otros electores que encarna una alternativa sólida frente a Chávez.

Capriles puede no ser capaz de competir con el dinero del gobierno de Chávez, ni la capacidad del presidente para adueñarse de las ondas de todas las estaciones de radio y televisión a su antojo. Pero Capriles puede contar con un amplio financiamiento de su campaña de donantes antichavistas, así como una gran visibilidad en los medios de comunicación alineados con los opositores, incluyendo la televisora de noticias Globovisión, las emisoras de radio y periódicos privados.

La coalición opositora del país, que se unió con el fin de celebrar unas elecciones primarias para escoger un candidato a la presidencia por primera vez, dejó muestra que ha articulado una mejor organización y será un aliado importante en la movilización de los electores de Capriles contra la maquinaria electoral de Chávez.

"Aspiro a ser el presidente de todos los venezolanos... poder gobernar para todos", dijo Capriles en su discurso triunfal.

"Hoy el pueblo habló y al elegirnos el mensaje es muy claro, los venezolanos estamos cansados de la confrontación", dijo el gobernador al ratificar su postura conciliadora.

"Venimos a construir un futuro distinto, venimos a construir un futuro para todos; no es la hora de izquierdas ni de las derechas, es la hora de todos los venezolanos", agregó en alusión al mandatario, que acostumbra criticar a sus adversarios a los que presenta como derechistas subordinados a la elite política y económica de Venezuela y Estados Unidos.

"No hay espacio para los prejuicios, no hay espacio para los odios", enfatizó.

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