Verdes en Irlanda, pronazis en Eslovaquia ganan fuerza

El recuento de los primeros votos y una encuesta de salida en Irlanda indican que el Partido Verde está ganando fuerza en esa nación de la Unión Europea, mientras desafía a tres partidos más grandes en las elecciones locales y europeas.

En Eslovaquia, un partido de extrema derecha que admira abiertamente a lo que fuera el estado títere nazi durante la Segunda Guerra Mundial podría ganar escaños en el Parlamento Europeo por primera vez.

Los ciudadanos de estos dos países y Malta, Letonia y República Checa votaron el sábado en las elecciones al Parlamento Europeo. Los comicios, que son especialmente determinantes este año, se desarrollan en cuatro días y en ellos participan los 28 socios de la Unión Europea.

Muchos pronostican que los partidos nacionalistas y de ultraderecha ganarán terreno y podrían utilizar su mayor presencia en el Parlamento para intentar que los países miembro recuperen las competencias que cedieron a la UE.

Los partidos moderados, por otra parte, quieren consolidar una relación más estrecha entre los socios de la UE, que se creó tras la Segunda Guerra Mundial para evitar nuevos conflictos en el continente.

Gran Bretaña, Irlanda y Holanda ya votaron en las dos primeras jornadas electorales. Los checos tendrán dos días, hasta el sábado por la noche, para depositar sus boletas. El resto de las naciones europeas acudirá a las urnas el domingo.

En cuanto a los votos irlandeses del viernes, una encuesta de salida de más de 3.000 electores indica que los dos principales partidos de Irlanda _el partido de gobierno Fine Gael y el partido de oposición más conservador Fianna Fail_ están peleando codo con codo, seguidos por el partido nacionalista Sinn Fein y los Verdes que defienden el medio ambiente.

Los resultados oficiales se darán a conocer el domingo en la noche, una vez haya cerrado todos los centros electorales.

En Holanda, los comicios podrían haber deparado ya una sorpresa. Una encuesta de salida elaborada por Ipsos dio la victoria al Partido Laborista del vicepresidente de la Comisión Europea Frans Timmermans, y predijo que las formaciones proeuropeas tendrán más escaños que los populistas de extrema derecha.

En general se espera que las fuerzas tradicionalmente mayoritarias en el Parlamento Europeo mantengan su posición dominante, pero parece que el Partido Popular, de centroderecha, y los Socialistas y Demócratas, de centro izquierda, perderían algo de peso y enfrentarán su mayor reto hasta la fecha de parte de una serie de formaciones populistas, nacionalistas y de ultraderecha escépticos con la UE.

Estos partidos quieren emular a Donald Trump en las presidenciales de Estados Unidos en 2016 y a los partidarios del Brexit en el referéndum para salir del bloque: superar a una élite a la que ven como fuera de contacto con la realidad y ganar poder alertando sobre la presencia de migrantes en las fronteras comunitarias listos para robar los empleos y la cultura del continente.

Los partidos tradicionales advierten que esta esta estrategia recuerda a las tensiones previas a la guerra y alegan que la unión es la mejor protección contra los cambios económicos y los desafíos de seguridad que supone el nuevo orden mundial dominado por China y Estados Unidos.

En Eslovaquia, según las encuestas, la mayoría de los votos serán para el partido de izquierda Smer-Social Democracia, el miembro de mayor rango del actual gobierno de coalición de Eslovaquia.

Los sondeos indican además que el Partido Popular Nuestra Eslovaquia, un partido de extrema derecha que tiene 14 escaños en el parlamento eslovaco, ganará escaños en la legislatura europea por primera vez.

Los miembros de este partido usan saludos nazis, culpan a los gitanos por el aumento de la delincuencia, consideran a la OTAN como un grupo terrorista y quieren que el país quede fuera de la alianza y de la Unión Europea.

Los votantes europeos eligen a un total de 751 legisladores, que se quedarán en 705 cuando Gran Bretaña abandone la UE. La representación de cada país en la cámara depende de su población.

La legislatura regula aspectos de la vida cotidiana de los europeos, desde la reducción de las tarifas de itinerancia de los celulares y a medidas de seguridad y salud para industrias como la química, la automotriz o la alimenticia, a respaldar al sector agrícola y la protección del medio ambiente.

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