Víctimas de terremoto en Haití no han sido contabilizadas

PUERTO PRINCIPE (AP). Haitianos heridos y aturdidos estaban sentados en las calles hoy miércoles, rogando por ayuda, mientras que miles seguían atrapados en toneladas de escombros dejados por el terremoto más violento en azotar el país en más de 200 años.

La extensión de la destrucción causada por el sismo de 7 de magnitud el martes no estaba clara _: y estimar el número de víctimas era imposible, salvo los muertos que yacían entre miles de edificios derrumbados en la capital haitiana.

El Palacio Presidencial y la sede de la misión de la ONU aquí se derrumbaron, y franjas de casuchas yacían en ruinas. Nubes de polvo causadas por los derrumbes cubrieron Puerto Príncipe durante horas.

Estados Unidos y otros países comenzaron a organizar esfuerzos de socorro, y preparando equipos de búsqueda y suministros que serán sumamente necesitados en Haití, el país más pobre del Hemisferio Occidental.

La gente se abalanzó a las calles y se reunió en grupos de oración improvisados mientras los remezones se sentían en el país caribeño.

Reporteros de la Associated Press que estaban en la capital en el momento del sismo _ el más poderoso en azotar Haití en más de 200 años _ dijeron que el daño es asombroso incluso en un país acostumbrado a tragedias y desastres.

Periodistas de AP dijeron que el Palacio Nacional quedó reducido a escombros y decenas de miles de personas estaban desamparadas.

Muchas personas gravemente heridas estaban en la calle, rogando por la ayuda de médicos, muchas horas después del terremoto. En plazas públicas miles de personas cantaban himnos religiosos, agarradas de manos. Con prácticamente ningún servicio de emergencia, los sobrevivientes tenían pocas opciones.

Estaba claro luego de un recorrido por la capital que decenas de miles de personas habían perdido sus viviendas y numerosas habían muerto. Muchos edificios e Haití son peligrosos incluso en condiciones normales.

"Los hospitales no pueden lidiar con todas esas víctimas", dijo Louis-Gerard Gilles, un médico y ex senador, mientras ayudaba a sobrevivientes. "Haití necesita orar. Todos tenemos que orar juntos".

Un camarógrafo de la Associated Press un vio un hospital derrumbado en el que la gente gritaba pidiendo ayuda en Petionville, un distrito en el que residen muchos diplomáticos y haitianos ricos, así como personas pobres.

En edificio de cuatro pisos completamente destruido una muchacha de unos 16 años de edad se paró encima de un automóvil, tratando de ver adentro del inmueble mientras varios hombres halaban un pie que salía entre los escombros. La joven dijo que su familia estaba adentro.

Soldados de paz de la ONU, la mayoría de ellos de Brasil, buscaban sobrevivientes entre las ruinas de que había sido su cuartel general. Alain Le Roy, jefe de las misiones de paz de las Naciones Unidas, dijo el martes por la noche que "hasta el momento nadie ha sido rescatado".Le Roy dijo que muchos empleados de la ONU estaban desaparecidos, incluyendo el jefe de la misión en Haití Hedi Annabi, que estaba en el edificio al ocurrir el sismo.

"Los contactos con la ONU allí han sido severamente dañados", dijo Le Roy en una declaración, y añadió: "Por el momento, un gran número de empleados no han sido ubicados".

Un diario estatal en China dijo que ocho chinos miembros de las fuerzas de paz habían muerto y 10 estaban desaparecidos _ aunque las autoridades dijeron más tarde que esa información no había sido confirmada. La agencia noticiosa oficial de Jordania dijo que tres de sus soldados de paz estaban muertos y otros 21 habían resultado heridos.

En Brasil, el ministerio de Defensa informó hoy miércoles que los militares participantes de la misión de paz pasaron la madrugada del miércoles en trabajos de rescate de compañeros soterrados en edificios derrumbados y en el auxilio de la población local y autoridades haitianas.

Uno de los edificios utilizados por las tropas brasileñas, conocido como Ponto Forte 22, de tres pisos, fue completamente destruido y se reportan varios militares brasileños desaparecidos, según un comunicado del ministerio.

Igualmente, la cancillería brasileña informó que estableció un centro de operaciones para recopilar información sobre los brasileños y ponerla a disposición de sus familiares.

Actualmente hay 1,266 militares brasileños en la misión de paz de la ONU, de los cuales 250 son del cuerpo de ingeniería del ejército.

El sismo de 7 de magnitud azotó a las 4:53 p.m., dejando a numerosas personas desaparecidas, incluyendo muchos empleados de la ONU que habían estado manteniendo la paz en el país desde una rebelión en el 2004.

Las comunicaciones estaban cortadas en todo el país, lo que hacía imposible tener una imagen plena de los daños en momentos en que poderosos temblores secundarios sacudían una nación desesperadamente empobrecida en la que muchos edificios son endebles. La electricidad estaba interrumpida en varias áreas.

El embajador haitiano en Estados Unidos, Raymond Joseph, en una entrevista con CNN, dijo que la primera dama de Haití, Elisabeth Debrosse Delatour, había hablado con el cónsul general en Miami y reportó que ella y el presidente René Preval estaban bien.

Funcionarios estadounidenses reportaron que había un reguero de cadáveres en las calles, y un colaborador de un grupo asistencial dijo que la capital había quedado hundida en un "desastre y caos totales".

Fuentes de la ONU dijeron que un gran número de trabajadores del organismo mundial estaban desaparecidos.

El embajador de la vecina República Dominicana dijo que había graves destrozos en Puerto Príncipe.

El vocero presidencial de República Dominicana, Rafael Núñez, dijo que había hablado con el embajador en el país vecino, Rubén Sillén, quien relató que numerosos inmuebles de la capital, incluido un hospital infantil, quedaron destruidos por el terremoto.

"Acabo de hablar con el diplomático y me manifestó con gran pesar, que el hospital de niños ubicado en las cercanías de la embajada, se escuchan personas pidiendo auxilio y que se escuchan gritos de personas que se encuentran atrapadas", dijo Núñez a los periodistas en Santo Domingo.

Las comunicaciones con Haití quedaron cortadas casi por completo, lo que hacía imposible tener una información clara de los daños o víctimas, mientras las réplicas sísmicas seguían remeciendo un país donde la situación de pobreza es desesperada y donde muchos edificios son endebles. En muchos lugares no había suministro de electricidad.

Karel Zelenka, representante de los Servicios Católicos de Ayuda en Puerto Príncipe, dijo a algunos colegas estadounidenses, antes de que se perdiera el servicio telefónico, que "debe haber miles de personas muertas", de acuerdo con la vocera del grupo asistencial, Sara Fajardo.

"El informó que había un desastre y caos totales, que nubes gigantescas de polvo rodeaban a Puerto Príncipe", dijo Fajardo desde las oficinas de la organización en Maryland.

El terremoto tuvo una magnitud preliminar de 7,0. Ocurrió por la tarde y tuvo su epicentro unos 15 kilómetros (10 millas) al poniente de Puerto Príncipe, informó el servicio Geológico de Estados Unidos. El fenómeno ocurrió a una profundidad de 8 kilómetros (5 millas).

P.J. Crowley, vocero del Departamento de Estado norteamericano, dijo en Washington que el personal de la embajada estaba "literalmente en penumbras", tras la interrupción del suministro eléctrico.

Felix Augustin, cónsul general de Haití en Nueva York, dijo que una parte del Palacio Nacional se vino abajo.

"Todos están totalmente aterrorizados y atónitos", dijo por su parte Henry Bahn, funcionario del Departamento de Agricultura de Estados Unidos, quien visita el país caribeño. "El cielo se tornó gris por el polvo".

En República Dominicana, las autoridades informaron que el sismo no causó daños ni heridos.

"Afortunadamente no tenemos víctimas que lamentar, sentimos que no sea así en el hermano país de Haití", dijo el vocero Núñez.

Cientos de dominicanos, residentes en poblados costeros, se dirigieron a lugares más altos en prevención de un eventual tsunami, que no se presentó.

República Dominicana ,comparte con Haití la isla de La Española. En la capital y en otras ciudades, decenas de personas salieron nerviosas a las calles.

Bahn, el funcionario estadounidense, relató que numerosas viviendas en Haití, construidas sobre una barranca fueron arrasadas.

"Es ahora sólo un montón de muros derrumbados, escombros y alambres de púas", dijo.

Don Blakeman, analista del servicio Geológico en Golden, Colorado, dijo que Haití había sido ya sacudido por varias réplicas, las dos principales de magnitudes 5,9 y 5,5.

"Esperamos más réplicas porque este fue un terremoto poderoso a poca profundidad", dijo.

Una geofísica de ese mismo servicio, Kristin Marano, dijo que éste fue el terremoto más intenso ocurrido en lo que es ahora Haití desde 1770.

El embajador haitiano en Estados Unidos, Raymond Joseph, dijo desde su oficina en Washington que habló con el secretario de la presidencia de su país, Fritz Longchamp, quien le contó que "los edificios caen como naipes" cerca del palacio nacional donde reside el presidente Rene Preval.

El Servicio Meteorológico de Estados Unidos emitió una advertencia tsunami para Haití, la República Dominicana y las Bahamas, aunque reconoció que los maremotos son poco frecuentes en la región y la advertencia se levantó posteriormente.

En Cuba también se percibió el remezón y atemorizó a los pobladores del oriente de la isla.

"Se sintió más que fuerte, yo diría largo, nos dio tiempo de bajar (a la calle)", dijo a la AP monseñor Dionisio García, arzobispo de Santiago de Cuba, a 800 kilómetros de La Habana y uno de los puntos más cercanos a Haití.

Varias personas consultadas telefónicamente desde La Habana hasta la ciudad oriental reportaron haber percibido el sismo, pero todos aseguraron que no hubo daños materiales y tampoco la Defensa Civil dio instrucciones ante posible tsunami.

Alberto Ortiz, un empleado de un hotel santiaguero dijo que por lo pronto todo estaba tranquilo.

El Estado Mayor de la Defensa Civil informó que hasta la noche del martes no se había producido "sobreelevación del mar en ningún punto costero" de las provincias de Santiago de Cuba y Guantánamo.

La organización indicó que se mantiene "la vigilancia" ante el efecto "de posibles réplicas sobre el nivel del mar".

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