Victoria de Santos continuismo con estilo propio

BOGOTA (AP). La victoria de Juan Manuel Santos estaba anunciada y representa el continuismo de acciones vistas como exitosas del saliente mandatario Alvaro Uribe, aunque el presidente electo tenga su propio estilo y esté por definir el acento de su administración, indicaron analistas este lunes.

Santos, del oficialista Partido Social de Unidad Nacional (Partido de la U), barrió en la segunda vuelta de las elecciones presidenciales colombianas el domingo y consiguió nueve millones de votos ó el 69% de los sufragios, frente a su rival, el aspirante del Partido Verde, Antanas Mockus, con 3,5 millones de boletas ó 27,5%, según datos de la Registraduría Nacional, encargada de organizar los comicios.

José Ignacio Salafranca, eurodiputado por el Partido Popular español, dijo en conferencia de prensa que la jornada electoral fue "magnífica" y que no recibieron denuncias de irregularidades, aunque admitió que sólo estuvieron en puestos electorales de Bogotá. Salafranca fue uno de los tres eurodiputados que vinieron a Colombia como observadores por invitación del gobierno.

La mayoría de los sondeos ya anticipaban un triunfo de Santos, cuyo caudal de votación el domingo fue el mayor conseguido por un presidente electo en Colombia.

Y ese triunfo era "una crónica de una victoria anunciada, creo que nadie ni siquiera Mockus dudaba que él (Santos) iba a ser el vencedor y esto por cuanto creo que la primera vuelta fue tan contundente la diferencia que no deja lugar a dudas", dijo telefónicamente Alejo Vargas, profesor de ciencias políticas en la Universidad Nacional.

En la primera vuelta, celebrada el 30 de mayo, Santos consiguió 47% de los votos y Mockus 21,5%.

Por tanto fue "muy previsible el resultado...este país sigue pensando como preocupación principal en la seguridad, que fue el gran activo electoral de Uribe, ahora nuevamente lo es de Santos", dijo por su parte Armando Borrero, ex asesor de seguridad nacional en los 90.

"El electorado que siempre votó por Uribe, y le dio dos victorias, también votó por Santos", agregó Borrero en diálogo telefónico. Uribe ganó dos mandatos consecutivos (2002-2006/2006-2010) en elecciones en las que triunfó en primera vuelta con amplia diferencia frente a sus rivales.

Santos fue ministro de Defensa de Uribe del 2006 a inicios del 2009 y ese período el gobierno colombiano asestó los más duros golpes a su largo adversario: las rebeldes Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), con acciones que fueron desde abatir a uno de los siete jefes de esa guerrilla, hasta rescatar a 15 rehenes que estaban en poder de la insurgencia, como la ex candidata presidencial colombo-francesa Ingrid Betancourt y tres contratistas estadounidenses.

Pero aparte de absorber ese voto por la seguridad y que hereda de Uribe, Santos, un economista de 58 años y una larga carrera pública iniciada en los 80, también "logra congregar el factor económico" empresariado y además "su familia es una de las más poderosas a nivel nacional", recordó en una entrevista Bibiana Clavijo, investigadora en temas electorales de la Universidad del Rosario.

La familia del presidente electo tiene entre sus antecedentes que su tío abuelo Eduardo Santos fue el mandatario de Colombia entre 1938 y 1942.

Aparte de las incógnitas y apuestas sobre cómo será el nuevo gobierno, otro punto a despejar es cuál será el rol de Uribe, de 57 años, descrito como una inquieta personalidad, acostumbrado a largas jornadas laborales y que se queda sin empleo. "Ojalá el presidente Uribe encuentre puesto (cargo o ocupación) rapidito", bromeó en la jornada en una entrevista con la radio Caracol Fabio Echeverri, un ex colaborador del mandatario.

Si bien se espera que Santos mantenga acciones en pro de la seguridad contra grupos armados ilegales y dedique parte de sus esfuerzos a enderezar la economía --con un abultado déficit de 4,4% del Producto Interno Bruto (PIB) y tasas de desempleo superior al 12%--, "aún hay que esperar a ver qué va a hacer cuando llegue" al cargo, el próximo 7 de agosto, dijo el analista y ex viceministro de Justicia, Rafael Nieto.

Las diferencias de estilo entre ambos son notables porque mientras "Santos es mucho más conciliador y más dado a buscar acuerdos, el presidente Uribe es más confrontacional" lo que ha ocasionado conflictos sin precedentes con el Poder Judicial y países vecinos, entre otros.

Santos, agregó, además "está más inclinado a la construcción de equipos de trabajo con alto nivel técnico...tiende a trabajar en equipo y eso no le molesta", mientras Uribe es de mayor individualismo al punto que algunos de sus ministros son vistos como simples asistentes.

Y el continuismo de políticas de una administración a otra no significa que " Santos sea un amanuense o títere de Uribe. Se equivocan" los que así piensen. "Santos no será Uribe III".

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