Los afganos piden más seguridad en protestas en todo el país


El jueves estallaron en varias ciudades de Afganistán protestas para pedir más seguridad en el país, un día después de unas 10.000 personas marcharan hasta el palacio presidencial en Kabul en respuesta al brutal asesinato de siete personas de la minoría étnica hazara.

Cientos de manifestantes recorrieron las calles de grandes ciudades en la provincia norteña de Balj, la occidental Herat y la oriental Nangarhar, sosteniendo pancartas con las fotografías de los hazara que aparecieron decapitados el sábado en una zona rural del sur de Afganistán. Los manifestantes exigían más seguridad para todos los afganos.

La gente cargó el miércoles con los ataúdes de los hazara por las callas de Kabul, en una de las manifestaciones más multitudinarias jamás registradas en la ciudad y con participación de gente de todos los grupos étnicos del país. Los hazara, una minoría en general chií, han sufrido varios secuestros a gran escala este año que aumentaron el temor a que los insurgentes intenten avivar las divisiones étnicas y religiosas.

Los organizadores se reunieron el miércoles por la noche con líderes del gobierno para presentar sus demandas y el jueves esperaban una respuesta, dijo Lilia Mohamadi, una de las líderes de la protesta.

Los cuerpos de los cuatro hombres, dos mujeres y un niño se llevaría de vuelta a su provincia nativa, Ghazni, para ser enterrados el jueves, explicó Mohamadi.

El gobierno afgano ha dicho que los siete murieron a manos de "terroristas no locales". La agencia afgana de espionaje restó importancia a la reivindicación talibán de que habían sido asesinados por afiliados al grupo de Estado Islámico.

Las víctimas habían sido secuestradas en Ghazni hace hasta seis meses, según las autoridades. En los últimos días, grupos talibanes rivales —uno de ellos respaldado por milicianos leales al grupo EI— han combatido entre sí en la zona donde se encontraron los cuerpos.

El gobierno de Kabul lleva 14 años luchando contra insurgentes liderados por los talibanes. La seguridad se deteriorado este año ante el avance de la insurgencia.

Sin embargo, las manifestaciones se han considerado una muestra de unidad que reunió a miembros de todos los grupos étnicos y religiosos del país.

El presidente, Ashraf Ghani, se dirigó el miércoles a la nación en discurso televisado en el que prometió vengar los asesinatos.

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