El anonimato de las sociedades offshore, zona gris de las finanzas globales

El secreto que rodea a las compañías offshore, contra el cual cinco grandes países europeos anunciaron un plan de acción, ofrece una forma legal para escapar de las autoridades fiscales y es una de las últimas zonas grises de las finanzas mundiales.

Este mecanismo es el corazón del escándalo que víncula la firma de abogados panameña Mossack Fonseca: se crea una estructura jurídica (una sociedad de responsabilidad limitada, trust, fundación, etc.) en un territorio conocido por su secreto bancario y la posibilidad de ocultar la identidad del verdadero beneficiario detrás de los nombres de fachada.

A menudo encajadas unas dentro de otras, estas empresas permiten destruir las pistas y hacer prácticamente imposible el seguimiento de los contribuyentes por las autoridades fiscales.

Estas estructuras también escapan por ahora a las redes de la comunidad internacional, que desde 2009 ha puesto en vigor el intercambio automático de información bancaria y contra la evasión de impuestos por parte de las multinacionales.

Estos documentos han puesto de manifiesto el uso a gran escala de empresas de fachada en paraísos fiscales exóticos, aunque su difusión no se limita a las pequeñas islas del Caribe.

Varios estados de Estados Unidos, entre ellos Delaware y Wyoming, se han hecho famosos por la facilidad con que un particular o una empresa pueden crear una de estas estructuras y ampararse en un secreto absoluto.

Un montaje inteligente de sociedades de fachada registradas en el estado de Nueva York y el paraíso fiscal de Jersey permitió, por ejemplo, ocultar durante años que un rascacielos erigido en Manhattan era propiedad de un banco iraní objeto de sanciones económicas de Estados Unidos.

Las compañías de fachada registradas en Estados Unidos también ayudaron al traficante de armas Viktor Bout a borrar sus huellas.

"Están diseñadas para ocultar y pueden, pues, utilizarse también para eludir las sanciones, para el fraude fiscal y para blanquear dinero", dijo recientemente a la AFP Pascal Saint-Amans, jefe de la división de lucha contra paraísos fiscales de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE).

Para luchar contra esta ausencia de transparencia, cinco países europeos, entre ellos Francia, Alemania y el Reino Unido, presentaron el jueves en la reunión de ministros de Finanzas del G20 en Washington una iniciativa piloto destinada a garantizar el intercambio automático de información sobre los titulares esas empresas.

También expresaron la esperanza de que esa cooperación se extienda a nivel internacional y pidieron el establecimiento de un "sistema interconectado de registros" de los beneficiarios de esas empresas para que las entidades de control tributario puedan cooperar entre sí.

"Nuestras administraciones fiscales, las autoridades competentes tienen que poder conocer a los propietarios reales de las diferentes entidades legales y a sus beneficiarios reales", dijo este jueves el ministro de Finanzas de Francia, Michel Sapin, tras la presentación de esta iniciativa conjunta.

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