Cuándo atacar Siria, tensa decisión para Obama

WASHINGTON (AP). Un ataque contra Siria parece inminente y pocos dudan que el presidente Barack Obama se prepara para una acción militar encabezada por Estados Unidos _para tomar represalias por lo que Washington y sus aliados dicen fue un ataque letal con armas químicas contra civiles perpetrado por el gobierno sirio_, pero parece que Washington encara problemas sobre el momento adecuado para lanzarlo.

El miércoles, por ejemplo, representaría una incómoda yuxtaposición de temas. Obama se aprestaba a hablar en la escalinata del monumento a Lincoln para rendir homenaje a Martin Luther King Jr. en el quincuagésimo aniversario del discurso "Yo tengo un sueño" del líder de los derechos civiles.

El jueves también es problemático. Es entonces cuando se prevé que el primer ministro británico David Cameron convoque una reunión de emergencia del Parlamento, donde se espera que los legisladores voten una moción para despejar el camino para que el Reino Unido responda al presunto ataque con armas químicas.

Días más tarde, el martes, Obama se embarca en un viaje al extranjero que lo llevará lejos de la Casa Blanca durante la mayor parte de la semana.

¿Obama realmente quiere estar ejecutando una operación militar desde Suecia? ¿O desde Rusia, que se opone enérgicamente a la acción militar contra Siria?

Para agravar la presión, algunos legisladores y aliados instan a Obama a que proceda lentamente y busque la aprobación del Consejo de Seguridad de la ONU, mientras que otros le imploran al presidente que actúe con rapidez y decisión.

Después de todo, la respuesta de Obama a principios de este año después de que Estados Unidos llegó a la conclusión de que el presidente sirio Bashar Assad había usado armas químicas recibió críticas, pues muchos la consideraron como demasiado poco, demasiado tarde.

"Cuanto más espere, se hace menos significativa (la respuesta)", dijo Barry Pavel, un ex alto funcionario de seguridad nacional en el gobierno de George W. Bush y Obama.

Los legisladores de ambos partidos políticos han pedido a Obama que consulte al Congreso antes de actuar, un paso que la Casa Blanca dice ya está en marcha. Obama también busca aceptación de los aliados occidentales, como Gran Bretaña y Francia, así como de organizaciones regionales como la Liga Árabe de 22 miembros, que ha manifestado su interés por justicia para las víctimas de los presuntos ataques con armas químicas y culpó al régimen sirio.

Sin embargo, esas consultas también limitan la premura con la que Estados Unidos puede actuar sin tener que ir por su cuenta.

Aunque el secretario de Defensa Chuck Hagel dice que el ejército estadounidense está en condiciones de atacar tan pronto como Obama dé la orden, el gobierno todavía no ha publicado el informe de inteligencia que prometió, en el que vincularía formalmente a Assad con el ataque. Ese informe sería un argumento clave para respaldar la afirmación del gobierno de que una respuesta que cambie el escenario está justificada.

El informe se podría divulgar el miércoles más tarde, el mismo día de un planeado discurso de Obama para conmemorar el aniversario de la marcha de 1963 sobre Washington.

La votación del jueves en el parlamento británico marcaría el inicio de un corto periodo que sería el menos inapropiado para que Obama actúe, dicen expertos de seguridad nacional. Sin embargo, un alto funcionario del gobierno dijo que una vez que Obama decida las medidas a adoptar, no va a retrasar la decisión debido a factores externos o eventos que le compitan en atención.

Obama viajará el martes a Estocolmo en su primera visita como presidente a Suecia. La nación del norte de Europa ha sostenido una posición de neutralidad en los conflictos internacionales desde hace unos 200 años.

Dos días más tarde, se dirigirá a San Petersburgo, Rusia, para la cumbre económica del Grupo de las 20 principales economías del mundo, donde coincidirá con importantes líderes extranjeros. Un foro destinado a centrarse en temas como la evasión fiscal y la política monetaria podría verse eclipsado fácilmente por una incursión militar en un lugar candente de Oriente Medio que involucraría a Estados Unidos y potencialmente otras naciones del G-20.

Además, Rusia, el anfitrión de la cumbre, apoya firmemente a Assad y sería uno de los oponentes más expresivos de un ataque militar en Siria.

Una incursión encabezada por Estados Unidos contra las fuerzas de Assad mientras los líderes mundiales se reúnen en Rusia sería una vergüenza para el Kremlin, y asestaría un nuevo golpe a las inestables relaciones entre Moscú y Washington, que ya se encuentran en un punto bajo desde la reciente decisión norteamericana de cancelar una reunión bilateral entre Obama y el presidente ruso Vladimir Putin.

"El presidente tiene que estar preparado para mucha tensión y un alto grado de dificultad", dijo Nikolas Gvosdev, profesor de seguridad nacional en la Escuela de Guerra Naval de Estados Unidos.

A pesar del caótico panorama, el viaje al extranjero de Obama la semana que viene no será un factor en su decisión sobre el momento de actuar, dijo el funcionario del gobierno, que no estaba autorizado a hablar sobre las deliberaciones internas públicamente y pidió anonimato.

El principal factor sobre cuando se inicie una acción será el tiempo que se necesite para desplegarla una vez que Obama tome la decisión. Un aumento de la ayuda extranjera, por ejemplo, podría tomar tiempo, mientras que una acción militar se podría ordenar de inmediato.

Hay precedentes en que Obama decidió acciones militares mientras estaba fuera de Estados Unidos. Mientras el presidente se viajaba en una gira latinoamericana de cinco días en Brasil en 2011 autorizó una acción militar limitada en Libia para contrarrestar los ataques de Moamar Gadafi contra su propio pueblo.

La presión sobre Obama se incrementa por su promesa del año pasado, cuando dijo que un ataque con ese tipo de armas químicas cruzaría una línea roja. Los activistas aseguran que cientos de personas murieron el 21 de agosto en los suburbios de Damasco.

Funcionarios estadounidenses sostienen que la respuesta más probable implicaría ataques con misiles crucero lanzados desde el mar contra objetivos militares sirios. Consideraciones logísticas y militares también podrían influir. Expertos militares y funcionarios dijeron que los ataques probablemente ocurrirían durante la noche, una estrategia que ayudaría a minimizar las bajas civiles.

Washington también puede tratar de esperar hasta que el equipo de la ONU en Siria que investiga las denuncias de armas químicas abandone el país. El equipo tiene previsto salir de Siria en una semana, pero el presunto ataque más reciente abre la posibilidad de que prolongue su viaje.

Recibe todos los días en tu mail los titulares más importantes

Vuelve a paralizar a todo PANAMÁ, en esta 8va temporada