Un juez autoriza extraer sangre a Skripal y su hija para realizar pruebas

Un juez británico otorgó hoy permiso para extraer muestras de sangre al exespía doble ruso Serguéi Skripal y a su hija Yulia, ambos hospitalizados en estado crítico, para llevar a cabo pruebas sobre la sustancia que les envenenó el pasado día 4 en Salisbury (Inglaterra).

Un magistrado de la Corte de Protección de Londres, que evalúa casos relacionados con personas que no pueden tomar decisiones de manera autónoma, dio luz verde a los inspectores de la Organización para la Prohibición de las Armas Químicas (OPAQ) para obtener esas muestras.

Ese organismo evaluará en las próximas semanas la naturaleza de la sustancia con la que fueron atacados Skripal, de 66 años, y su hija, de 33, que, según Londres, es un agente de uso militar fabricado por Rusia.

El magistrado ha autorizado a los doctores del hospital de Salisbury donde ambos permanecen inconscientes que entreguen a los inspectores internacionales tanto las muestras de sangre como copias de las notas médicas sobre el caso.

Los hechos ocurridos en Salisbury afectaron asimismo al agente de policía Nick Bailey, uno de los primeros que acudió al parque donde las dos víctimas fueron encontradas y cuyo estado de salud ha dejado de considerarse grave, indicó hoy la BBC.

Un segundo agente, cuya identidad no ha trascendido, puede haber desarrollado síntomas leves, al haber estado en contacto con un objeto contaminado con el agente nervioso, según el periódico "Daily Mail", que señala que el policía puede sufrir una "irritación en la piel".

Una fuente sin identificar aseguró al tabloide que ese agente, que está recibiendo tratamiento como "paciente externo" en un hospital, "muestra signos potenciales de envenenamiento, pero son muy leves, ni mucho menos de la escala de los de Bailey y los Skripal".

"Es posible que estuviera en contacto de forma accidental con un objeto que habría tenido algún tipo de contaminación secundaria", comentó la fuente, que subrayó que sus síntomas "no son lo suficientemente graves" como para mantenerlo ingresado.

Las autoridades sanitarias británicas han informado en los últimos días de que se ha examinado a 38 personas en relación al ataque con un agente químico en Salisbury, entre ellas el antiguo espía ruso que trabajó para la contrainteligencia británica, su hija y el agente Bailey.

Otras 34 personas fueron dadas de alta sin manifestar síntomas de envenenamiento, mientras que otra estaba siendo monitorizada ante la posibilidad de que desarrollara alguna dolencia.

El ataque a Skripal en territorio británico ha llevado a Londres a expulsar a veintitrés diplomáticos rusos, una medida que ha replicado Moscú, que niega su responsabilidad en el suceso. 

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