Más de 300.000 civiles huyen tras semana de combates en noroeste de Pakistán

Las autoridades paquistaníes extendieron hasta hoy el plazo para el éxodo de civiles, más de 300.000 hasta ahora, de la zona tribal donde se desarrolla desde hace una semana una ofensiva militar contra los yihadistas.

Fuentes oficiales citadas por la prensa local aseguraron que el Ejército preveía lanzar este fin de semana las operaciones terrestres a gran escala en la zona de Waziristán del Norte, pero la salida masiva de civiles obligó a demorarlas al menos hasta mañana.

Según una fuente oficial citada por el diario Dawn, el movimiento masivo de tropas empezará " tan pronto como finalice la evacuación".

Diversos medios sitúan en unos 30.000 el número de soldados implicados en las operaciones, que comenzaron el domingo pasado con una serie de bombardeos en diversos puntos de la región, considerada el principal bastión de los talibanes y otras redes yihadistas.

El organismo de gestión de desastres de las áreas tribales ha situado en 307.000 el número de desplazados en los últimos días dentro de territorio paquistaní, incluidos 132.000 niños.

Otros varios miles han huido en las últimas semanas más allá de la cercana frontera afgana.

El vicegobernador de la provincia afgana de Khost, limítrofe con Waziristán del Norte, Wahid Patán, afirmó hoy a Efe que al menos 12.000 civiles han llegado huyendo a suelo afgano en las dos últimas semanas, y que muchos están viviendo en a la intemperie.

Con respecto a los desplazados dentro de Pakistán, se han diseminado por localidades de la provincia noroccidental de Khyber-Pakhtunkhwa (KPK), contigua al cinturón tribal.

El director de la Autoridad de gestión de Desastres de KPK, Tahir Orakzai aseguró ayer a Efe que la mayoría se alojan con parientes y conocidos en los alrededores de la localidad de Bannu, y que se está haciendo un gran esfuerzo por censarlos para planificar los recursos necesarios.

Desde el inicio de la ofensiva, denominada "Zarb-e Azb" (afilado y cortante), las autoridades impusieron el toque de queda en las principales localidades de Waziristán del Norte y establecieron un cordón de seguridad para evitar la huida de insurgentes.

Sin embargo, las medidas se relajaron para permitir el éxodo de civiles antes de iniciar la fase terrestre de la operación, y hasta ahora ha salido ya la mitad de la población de la zona, que se calculaba en unos 600.000 habitantes antes del operativo militar.

Desde el inicio de la intervención militar han muerto unos 260 insurgentes, según la información facilitada por las autoridades civiles y militares.

El primer ministro del país, Nawaz Sharif, aseguró el pasado lunes que la ofensiva militar continuará hasta que " todos los terroristas sean eliminados".

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