En diálogo climático, Occidente pide redefinir ricos y pobres

JOHANESBURGO (AP). Mientras los delegados se congregan en Sudáfrica para planear los próximos pasos contra el calentamiento global, los gobiernos occidentales dicen que ha llegado la hora de superar las tradicionales distinciones entre países industriales y en desarrollo y lograr que China y otras economías emergentes acepten reducciones obligatorias de las emisiones de gases de invernadero.

Ese va a ser el tema central de los 20,000 funcionarios nacionales, cabilderos, científicos y activistas que se reunirán bajo los auspicios de la ONU en la ciudad costera de Durban el 28 de noviembre. Sus dos semanas de negociaciones concluirán con una reunión ministerial de más de 100 países.

El foco inmediato es el Protocolo de Kyoto, el acuerdo de 1997 que requiere que 37 países industrializados recorten sus emisiones de carbono a 5% debajo de los niveles de 1990 para el 2012. Cada país tiene un nivel obligatorio y enfrenta penalizaciones si no lo cumple, Estados Unidos, entonces y ahora el mayor contaminador del planeta en proporción a su población, se negó a firmar el protocolo porque no impone obligaciones a países como China, que lo ha superado en emisiones.

Ahora, con el plazo del pacto a punto de expirar, los países pobres quieren que los firmantes acepten aún mayores reducciones en un segundo período hasta al menos el 2017.

"El Protocolo de Kioto es la piedra angular del régimen de cambio climático" y un segundo período de compromisos "es la prioridad central en Durban", dice Jorge Argüello, de Argentina, que preside el bloque negociador de los países en desarrollo, conocido como G77 más China.

Pero con un consenso cada vez mayor, los países ricos dicen que no pueden prometer mayores recortes a menos que todos los demás _ o al menos las mayores economías emergentes _ acepten compromisos que sean igualmente obligatorios.

La Unión Europea lleva una propuesta a Durban en la que llama a un calendario para que todo el mundo haga esos compromisos para el 2015.

Separadamente, Noruega y Australia enviaron una propuesta de seis páginas para que todos los gobiernos adopten un proceso en fases para reducir emisiones.

Japón, Canadá y Rusia, tres países clave en el protocolo de Kioto, anunciaron el año pasado que no iban a firmar un segundo período de compromiso. Rusia ha presentado una propuesta que llama a una revisión de los criterios bajo los que un país es considerado rico o pobre en el marco de Kioto.

"Necesitamos discutir si podemos continuar dividiendo el mundo en la forma tradicional de Norte y Sur, en la que el Norte tiene que comprometerse a reducciones obligatorias, mientras que el Sur solamente se compromete de forma voluntaria", dijo Connie Hedegaard, comisionada climática de la UE, en declaraciones este mes a reporteros.

Se trata de un viejo debate que se ha intensificado con el rápido desarrollo de economías como las de China, India y algunos países latinoamericanos y la riqueza y las emisiones de carbón que esas economías generan.

La división del mundo en dos partes desiguales fue inscrita en la primera convención climática adoptada en 1992. En aquel entonces, China trataba de liberalizar su economía, India apenas abría sus fronteras al comercio internacional, Sudáfrica emergía de la era del apartheid y Brasil _ sede de la conferencia de adopción del pacto _ estaba en la ruina económica, con una inflación que superaba 1.100% al año.

Todo el mundo está de acuerdo con que unos pocos países ricos tienen la mayor responsabilidad en la reducción de emisiones de carbono, pues sus industrias contaminaron la atmósfera durante 200 años.

Pero los países industriales han cuestionado desde hace tiempo si esas definiciones de ricos y pobres trazadas hace 20 años son aún válidas y desean un cambio. Además, resaltan que el problema no puede ser resuelto con la acción sola de ellos.

Vive la adrenalina de la 7ma temporada


Tu emisora... Parte de tu vida

TITULARES del día

Recibe todos los días en tu mail los titulares más importantes