Con apoyo internacional, Zelaya busca retornar al poder

TEGUCIGALPA (AFP). Honduras regresaba lentamente a la calma hoy lunes después de que los militares destituyeran y expulsaran del país al presidente Manuel Zelaya, quien desde Nicaragua intenta recuperar el poder con el apoyo de la comunidad internacional.

Desde Estados Unidos hasta el Grupo de Rio, la ONU, la Unión Europea, Centroamérica o el ALBA, se exige la restitución de Zelaya en la presidencia de Honduras, que ya tiene un nuevo ocupante: el presidente del Congreso Roberto Micheletti, elegido el domingo por los legisladores hondureños.

El mandatario estadounidense, Barack Obama, aseguró que para Estados Unidos Manuel Zelaya "sigue siendo presidente de Honduras".La Asamblea General de Naciones, en cuya tribuna hablará Zelaya el martes, examinó el "indignante ataque contra la democracia hondureña", según palabras de su presidente, el nicaragüense Miguel d'Escoto.

En Managua, los presidentes de los países de la Alianza Bolivariana para las Américas (ALBA), que desde el domingo analizan la situación de Honduras, decidieron retirar a sus embajadores de Tegucigalpa.

"Frente al gobierno dictatorial que pretende imponerse, los países del Alba hemos decidido retirar a los embajadores y dejar a su mínima expresión la representación diplomática en Tegucigalpa", expresa una declaración del grupo.

La medida diplomática será efectiva mientras el presidente Zelaya no sea restituido en su cargo, señala la declaración.

Los presidentes del Sistema de Integración Centroamericana(SICA), que incluye también a República Dominicana y Panamá, también están reunidos en Managua para evaluar la crisis hondureña.

El presidente de México, Felipe Calderón, se sumó a los mandatarios reunidos en Managua, y arribó a este país acompañada por la canciller hondureña Patricia Rodas, que se refugió en México tras el golpe contra Zelaya.

En nombre de "México y también del Grupo de Río (expresamos) nuestro más enérgico rechazo al golpe de estado ocurrido ayer (domingo) en Honduras", dijo Calderón.

En Tegucigalpa, mientras tanto, el mandatario designado Micheletti dijo que la remoción de Zelaya de la presidencia se efectuó en el marco de un "proceso absolutamente legal".

Zelaya se había enfrentado al Tribunal Supremo de Justicia, el Electoral, el Congreso, las Fuerzas Armadas y a medios de comunicación, que rechazaban su proyecto de buscar una reforma constitucional que incluyera la reelección presidencial, entre otros puntos.

El Congreso designó a Micheletti para ocupar la presidencia "por el tiempo que falte para terminar el periodo constitucional, que culmina el 27 de enero del año 2010", según un comunicado.

La mayoría de los medios locales justificaron el derrocamiento de Zelaya y utilizan la palabra "sucesión" para referirse a la acción militar del domingo que expulsó al mandatario del poder.

Micheletti, compañero de filas de Zelaya en el Partido Liberal (PL, derecha), comenzó a designar a los primeros miembros de un nuevo gabinete ministerial, entre ellos nombró a Enrique Ortez Colindres como canciller.

Frente a la Casa Presidencial, en el centro de la capital hondureña, centenares de personas seguían manifestando en demanda del regreso de Zelaya al poder.

"Estamos esperando al presidente Mel (Zelaya), el único", dice exaltado José, cuyo rostro lo cubre un pañuelo y empuña una barra de hierro.

Vive la adrenalina de la 7ma temporada


Tu emisora... Parte de tu vida

TITULARES del día

Recibe todos los días en tu mail los titulares más importantes