Con o sin ley, hay redadas antiindocumentados en Arizona

PHOENIX ( AP). Perdido en medio del revuelo causado por la nueva ley migratoria en Arizona está el hecho de que las autoridades estatales y locales han realizado durante años sus propias redadas para capturar indocumentados, en el mayor punto de tránsito de inmigrantes hacia el país.

En ningún lugar de Estados Unidos las autoridades locales realizan operaciones tan decididas como en el área metropolitana de Phoenix, donde el alguacil del condado de Maricopa, Joe Arpaio, suele llevar a cabo redadas, algunas en vecindarios predominantemente hispanos, para detener a presuntos indocumentados.

Las tácticas han convertido a Arpaio en el símbolo de las medidas severas para combatir la inmigración federal y de la indignación que muchas autoridades sienten ante este problema.

" Es mi trabajo", dijo Arpaio, de pie junto a una furgoneta de su oficina, en cuya portezuela está escrito un número telefónico para reportar casos de presuntos inmigrantes indocumentados. " Tengo dos leyes estatales (de inmigración) que hago cumplir. No es algo federal, sino estatal".

Un fallo emitido el miércoles por una jueza federal dejó suspendidas partes de la nueva ley, las cuales hubieran ordenado a los agentes involucrarse más en la lucha contra la inmigración ilegal. La gobernadora de Arizona señala que no tuvo otra alternativa que promulgar la ley, porque el gobierno federal no está cumpliendo la tarea de enfrentar el problema.

El asunto provocó el jueves protestas en todo el país, incluida una contra Arpaio en Phoenix, donde los manifestantes golpearon en la puerta metálica de una cárcel y corearon: " Alguacil Arpaio, aquí estamos. No viviremos con miedo".

En tanto, los abogados de la gobernadora Jan Brewer acudieron a la corte con el objetivo de revocar el fallo de la jueza, de modo que puedan responder a un fenómeno que la mandataria estatal republicana ha considerado una " invasión" de indocumentados.

Desde hace una década, cuando la vía principal de tránsito de indocumentados hacia el país se mudó a Arizona, los políticos del estado y la policía local han enfrentado presiones para resolver la situación.

Además de las redadas de Arpaio, las medidas aplicadas incluyen una serie de operaciones por parte de agentes estatales y locales para localizar casas donde los traficantes ocultan a los indocumentados. El secretario de justicia de Arizona ha llevado ante un tribunal civil a una compañía de transferencias electrónicas de dinero, acusándola de permitir que los contrabandistas de indocumentados utilicen sus servicios para remitir dinero a México.

Y un condado al sur de Phoenix ha hecho que sus agentes realicen patrullajes por los corredores del tráfico de inmigrantes, zonas consideradas peligrosas.

La Legislatura de Arizona ha promulgado una serie de medidas severas sobre la inmigración en los años recientes, la cual culminó con la ley firmada por Brewer en abril, lo que catapultó a la republicana al frente del escenario político.

Pero el rey de las medidas contra los indocumentados sigue siendo Arpaio.

El alguacil de 78 años, ex agente federal antidrogas, se pinta como un John Wayne de la era moderna, y lanzó su redada más reciente el jueves por la tarde, cuando envió a unos 200 agentes y voluntarios entrenados a la zona metropolitana de Phoenix, en busca de infractores de leyes de tránsito que podrían ser indocumentados.

El agente Bob Dalton y el voluntario Heath Kowacz detectaron que un automovilista llevaba roto el parabrisas en un barrio pobre de Phoenix, cerca de una concurrida autopista. Dalton encendió las luces de su auto-patrulla y detuvo a Alfredo Salas, quien nació en México hace 28 años pero ha vivido en Phoenix con una cédula de residente desde 1993.

Dalton le hizo una advertencia después de que Salas le mostró sus documentos. Le ordenó hacer que su parabrisas sea reparado.

Salas, casado y con dos hijos, dijo a The Associated Press que las autoridades lo trataron bien, pero se pregunta si fue detenido por el hecho de conducir una Ford Lobo.

" Es una camioneta mexicana, así que no sé si la vieron y dijeron: 'Me pregunto si tiene papeles o no'", dijo Salas. " Si ese fuera el caso, me sentiría enojado".

Un 60% de las casi 1,000 personas detenidas en las redadas desde comienzos del 2008 ha correspondido a indocumentados. La operación del jueves derivó en cuatro arrestos, pero se desconocía aún si alguno de los detenidos era indocumentado.

Los críticos dicen que los agentes basan sus detenciones en prejuicios raciales sobre los hispanos. Arpaio dice que sus agentes se acercan a alguna persona sólo cuando tienen algún motivo para pensar que se está infringiendo una ley.

" El alguacil Joe Arpaio y otras personas decidieron que pueden ganarse fama por la intensidad de sus operaciones", dijo Benjamin Johnson, director general del Centro de Políticas de Inmigración. " No hay manera de negar eso. Hay mucha gente detenida en estas operaciones".

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