Al menos 15 muertos de las fuerzas de Hafter en el Creciente Petrolero

Al menos 15 miembros de las fuerzas del mariscal Jalifa Hafter han muerto y otros 27 resultaron heridos durante los combates armados que estallaron hoy cuando trataban de tomar el control de los puertos petroleros de Sidra y Ras Lanuf, informó a Efe una fuente de seguridad.

Según su relato, las fuerzas de "Al Karama" (Dignidad), dirigidas por Hafter, hombre fuerte al este del país, consiguieron avanzar gracias al apoyo de aviación extranjera, supuestamente emiratí, que bombardeó posiciones de la milicia rival, la Guardia de las Instalaciones Petroleras (PFG), dirigida por Ibrahim Jodran.

Horas antes, "Al Karama" (Dignidad), logró el control total de Sidra e importantes zonas de Ras Lanuf, los puertos más importantes del país convertidos en objetivos durante los ataques de la última semana.

Una ofensiva que se produjo poco después de que Estados Unidos condenara enérgicamente el ataque de las milicias de Jodran y reclamara su retirada inmediata de la zona.

El presidente de la Compañía Nacional de Petróleo (CNP), Mustafa Sanalla, advirtió días antes del "desastre nacional" si continúa la interrupción de las exportaciones y recordó que sólo tres de los 13 yacimientos de petróleo continúan en funcionamiento.

Jodran, perteneciente a la tribu de Al Magharba (Magrebí), históricamente basada en esta región, ya había logrado bloquear las exportaciones de petróleo durante dos años antes de ser expulsado en 2016 por el Ejército Nacional Libio (ANL) bajo el mando de Hafter.

Libia es un Estado fallido, víctima del caos y la guerra civil, desde que en 2011 la comunidad internacional contribuyera a la victoria de las diferentes facciones rebeldes sobre la dictadura de Muamar al Gadafi.

En la actualidad tiene tres focos de poder: un Gobierno tutelado por la ONU en Trípoli, un Parlamento en la ciudad oriental de Tobruk bajo el mando de Hafter, y las ciudades-estado de Zintan y Misrata, el principal puerto comercial del país.

A ello se unen cientos de milicias, grupos yihadistas y redes de contrabando de personas, combustible, armas e incluso alimentos, que definen y controlan la economía del país. 

Recibe todos los días en tu mail los titulares más importantes