El papa denuncia la "injusticia de la exclusión urbana"

El papa Francisco denunció el viernes las condiciones en las que los habitantes de los barrios pobres son obligados a vivir, e indicó que tener agua limpia es un derecho humano básico y que todo el mundo debería contar con una vivienda digna y adecuada.

El pontífice insistió en el acceso a un sistema de drenaje básico, recolección de basura y electricidad, así como escuelas, hospitales e instalaciones deportivas durante una visita al barrio pobre Kangemi en el borde noroccidental de Nairobi.

El papa ha insistido frecuentemente en la necesidad de las tres "Ts" —tierra, trabajo y techo_, y el viernes se enfocó en el alojamiento como un asunto crítico que enfrenta el mundo en medio de una rápida urbanización que está ayudando a alterar el delicado equilibrio ecológico de la Tierra.

Kangemi es uno de 11 barrios pobres en Nairobi, la ciudad más grande de África oriental. En el vecindario viven unos 50.000 habitantes sin servicios básicos de higiene.

Francisco denunció la "injusticia de la exclusión urbana" y la distribución injusta de la tierra.

"Estas son heridas infligidas por minorías que se aferran al poder y a la riqueza, que egoístamente malgastan mientras una creciente mayoría es obligada a huir a periferias abandonadas, sucias y deterioradas", afirmó el papa.

"El negarle agua a una familia, bajo cualquier pretexto burocrático, es una gran injusticia, en especial cuando uno obtiene ganancias a partir de esta necesidad", agregó.

Francisco les dijo a los habitantes que la gente que es obligada a vivir en barrios pobres de hecho comparte valores que los vecindarios de mejor posición económica pueden aprender: solidaridad y el ver por los pobres. Y denunció como injusto que familias enteras sean obligadas a radicar en viviendas inadecuadas, con frecuencia a precios exorbitantes.

Recibe todos los días en tu mail los titulares más importantes