La presidencia mexicana de López Obrador muestra grietas

La guerra contra las drogas en México arde de nuevo, la economía está estancada, el sistema de salud se tambalea y el presidente Andrés Manuel López Obrador _enfrentando presiones de Estados Unidos_ ha tomado medidas enérgicas como nunca contra los migrantes centroamericanos.

Sin embargo, López Obrador _otrora conocido por su discurso furioso e irascible tras años de fallidas candidaturas presidenciales_ ahora casi nunca pierde su sonrisa en las conferencias de prensa que celebra casi todas las mañanas desde que asumió el cargo el 1 de diciembre. El domingo va a pronunciar su primer informe del gobierno.

De ciertas formas, la suya es una presidencia de teflón: nada malo se le pega a López Obrador porque él siempre sonríe y dice "paz y amor" a sus adversarios. Le ayuda el hecho de que la oposición está tan desacreditada, descorazonada y desorganizada sobre la mayoría de los temas que su voz ni siquiera se escucha sobre las palabras diarias del presidente.

Recibe todos los días en tu mail los titulares más importantes