Guadalajara: Destruyen edificio que albergó fosas clandestinas

Después de cuatro décadas de ser escenario de episodios oscuros, incluidos asesinatos y extorsiones, un edificio de la ciudad mexicana de Guadalajara ha sido demolido para darle un nuevo rostro y convertirlo en un espacio de convivencia.

El inmueble, en el centro de la capital del estado de Jalisco, albergaba las oficinas de la Federación de Estudiantes de Guadalajara (FEG), una agrupación de alumnos de escuelas públicas fundada en 1948 y que en los años 70 y 80 fue una de las más violentas de México.

En diciembre de 2011, la Fiscalía estatal encontró ahí los cadáveres de cuatro adolescentes y el padre de uno de ellos en fosas clandestinas. Fueron asesinados por pedir la reducción de una cuota exigida por miembros de la FEG para dejarlos vender comida fuera de un colegio.

El edificio fue escenario de tiroteos, persecuciones, robos, extorsiones a comerciantes y asesinatos, pues los integrantes de la organización solían andar armados, de acuerdo con vecinos de la zona consultados por Efe.

"Cualquier carro que viniera lo paraban aquí y lo metían (al inmueble) y ya al rato se oían los gritos o los balazos. Hubo gente que entró y ya no salió. Yo digo que ahí es un panteón", dijo a Efe una mujer que vive en las inmediaciones desde hace 38 años y que pidió el anonimato por temor a represalias de la FEG.

Muchos de los delitos no fueron conocidos ni comprobados pues durante más de 20 años ni la policía, ni los agentes de vialidad podían acercarse a tres cuadras alrededor de la zona. Si lo hacían "empezaban a sonar los tiros", comentó.

Tras mostrar los agujeros que aún hay en la fachada de su casa, indicó que les tocó "ver de todo", tiroteos, "corretizas de los estudiantes y golpes".

Teresa Azpeitia, otra vecina de la colonia, recuerdan que los miembros de la organización también saqueaban las tiendas. "Tenían mucho apoyo en cuestión de tener armas y nadie les decía nada. La Policía no se arrimaba por acá porque les iba mal", señaló.

El Gobierno mexicano donó el edificio a la FEG en 1971, como recompensa por su fidelidad durante el movimiento nacional estudiantil que culminó con la masacre del 2 de octubre de 1968 en Tlatelolco, en la capital del país.

En aquellos años permitió que la organización reprimiera a maestros, estudiantes y a opositores al Gobierno, después ejerció el control de la zona a través del cobro a comerciantes ambulantes instalados en las inmediaciones de su sede, en oficinas del Gobierno o fuera de las escuelas.

El reinado de la FEG se prolongó hasta 2011, cuando fueron descubiertos los cinco cadáveres enterrados y su entonces presidente, David Castorena, huyó al ser involucrado en el caso.

A principios de julio, el gobernador de Jalisco, Aristóteles Sandoval, declaró que el edificio sería demolido para deje de ser "un nido de delincuentes, de pandilleros" y convertirlo en un parque que "genere convivencia" y "esté bien vigilado".

Un día después, parte del inmueble fue derrumbado con dos detonaciones realizadas con 18.840 dispositivos pirotécnicos industriales, que no fueron suficientes.

Ello obligó al Gobierno estatal a hacer una tercera detonación 24 horas más tarde y, ahora, solo queda en pie el área que albergaba el teatro, que será derrumbada mecánicamente.

Aunque el Gobierno afirmó que tenía listo el proyecto conceptual del centro de recreación y áreas verdes que pretende comenzar a construir este mismo año, ninguna dependencia pudo dar a Efe detalles del mismo.

"No tenemos aún listo el proyecto. Solo sabemos que la idea es realizar un parque lúdico", dijo a Efe la portavoz de la Secretaría de Infraestructura Pública, quien añadió que "por lo menos en cuatro semanas" se podrán conocer más detalles de la propuesta.

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