Una semana de violencia en la Explanada de las Mezquitas en Jerusalén

La ola de violencia que estalló alrededor de la Explanada de las Mezquitas de Jerusalén, a raíz de la instalación impuesta por Israel de detectores de metales en las entradas del lugar santo, dejó ocho muertos en una semana.

Esta es la evolución de los hechos:

El 14 de julio, tres árabes israelíes matan a tiros a dos policías israelíes en la Ciudad vieja de Jerusalén, antes de darse a la fuga y ser perseguidos y abatidos en la Explanada de las Mezquitas.

Israel asegura que las armas utilizadas habían sido escondidas en la explanada y toma la decisión excepcional de cerrar durante dos días su acceso.

Esta decisión suscita la ira de los palestinos y de Jordania, guardiana de los lugares santos de Jerusalén.

El 15 de julio, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, decide ordenar la instalación de detectores de metales y anuncia la reapertura de la explanada para el día siguiente.

El 16 de julio, el lugar vuelve abrir al público pero los fieles musulmanes se niegan a entrar debido a estas medidas. Como protesta, cientos de personas rezan en el exterior de la explanada.

A partir del 16 de julio, los enfrentamientos son diarios entre palestinos y las fuerzas de seguridad israelíes en Jerusalén Este, pero también en Cisjordania. Los fieles musulmanes siguen negándose a rezar en la Explanada de las Mezquitas.

El 20 de julio, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, se une a los dirigentes palestinos para pedir a Israel la retirada de los detectores de metales.

Pero el primer ministro israelí, después de consultar a responsables de seguridad, mantiene el dispositivo.

El viernes 21 de julio, día de la gran oración semanal, la policía israelí prohíbe a los hombres de menos de 50 años acceder a la Ciudad vieja.

Violentos enfrentamientos estallan en Jerusalén Este y en Cisjordania. Al menos tres palestinos mueren y cientos resultan heridos.

Por la noche, un palestino accede a una casa en una colonia israelí, cerca de Ramala, y mata a cuchilladas a tres israelíes.

El presidente palestino, Mahmud Abas, anuncia que mientras sigan en vigor estas medidas de seguridad los contactos con Israel estarán "congelados".

El 22 de julio, los choques continúan en Jerusalén Este y en Cisjordania, marcados por la muerte de dos palestinos, uno de ellos al explotarle el cóctel molotov que manipulaba.

El 23 de julio, un cohete lanzado desde Gaza, territorio palestino donde gobierna Hamas, alcanza una zona no habitada, según el ejército israelí.

Responsables israelíes se reúnen para encontrar una posible alternativa a los detectores de metales.

El lunes 24 de julio el Consejo de Seguridad de la ONU celebrará una reunión a puertas cerradas para estudiar "la forma de apoyar los llamamientos a la distensión".

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