Analistas critican apoyo de Panamá a Israel

PANAMA (AFP). El apoyo otorgado por el presidente panameño, Ricardo Martinelli, a Israel en el conflicto con el mundo árabe pone en peligro la posición histórica de neutralidad de Panamá y hace más vulnerable el Canal ante los conflictos internacionales, advirtieron este sábado los analistas.

Durante una gira a Israel que concluyó el viernes, Martinelli apoyó en varios actos públicos a Israel en el conflicto histórico que mantiene con Palestina y el mundo árabe, y aseguró que Panamá "siempre" apoyaría al Estado hebreo en cualquier foro internacional.

El mandatario panameño, un rico empresario de derecha, también aseguró que Israel es "el guardián" de la Ciudad Santa de Jerusalén, lo que generó airadas críticas en el mundo árabe.

Los expertos consideran que estas declaraciones ponen en riesgo la neutralidad del país y hasta la propia seguridad del Canal de Panamá, por el que pasa aproximadamente el 5% del comercio marítimo mundial.

"Estas declaraciones son muy peligrosas porque el apoyo a Israel no sólo pone en peligro la neutralidad del Canal sino que pueden atraer la hostilidad de sus enemigos, quienes pudieran contemplar un ataque" a la vía interoceánica, dijo a la AFP el catedrático en Derecho y Relaciones Internacionales, Julio Yao.

Panamá "tiene una responsabilidad internacional importante que cumplir relativa al funcionamiento seguro e ininterrumpido de su canal" y por tanto "debe evitar todo pronunciamiento o política que ponga en riesgo o amenace" sus operaciones, dijo por su parte el el catedrático de Ciencias Políticas de la Universidad de Nevada (oeste de Estados Unidos), Carlos Guevara Mann.

También advierten del riesgo para Panamá de quedarse aislado de las decisiones mayoritarias a nivel mundial en torno al conflicto israelí-palestino y Medio Oriente, lo que puede restar apoyo diplomático al país canalero.

Las declaraciones de Martinelli van contra la tradición histórica de Panamá como país no alineado, facilitador del diálogo en conflictos internacionales, como mediante la creación en 1983 del Grupo de Contadora, que concluyó con el Acuerdo de Paz de Esquipulas poniendo fin a las guerras en Centroamérica en esa época, aseguran los expertos.

Asimismo, van en contra de la convivencia pacífica de las comunidades árabe y judía en el país, en particular en la zona franca de Colón, una de las mayores del mundo.

Panamá fue el único país de América Latina que, junto con Canadá, Israel, Micronesia, Naurú, Macedonia y Estados Unidos, votó en contra de la Resolución A/64 de 26 de febrero de 2010, que da un plazo de cinco meses al Secretario General de las Naciones Unidas para que rinda un informe sobre posibles violaciones a los Derechos Humanos cometidas en Gaza, en 2008-2009.

En la noche del viernes, la cancillería panameña emitió un comunicado en el que matizaba las declaraciones de Martinelli y hacía un llamado a "reiniciar el proceso de diálogo respaldado por las Naciones Unidas para buscar una solución pacífica", mostrando la disposición de Panamá a "contribuir" a la reanudación de las conversaciones de paz.

"Está bien la corrección, pero quedan ahora las dudas en el mundo árabe", dijo a la AFP el analista político José Blandón, tras tildar de "irresponsables" las primeras declaraciones del mandatario.

Vive la adrenalina de la 7ma temporada


Tu emisora... Parte de tu vida

Reportero Ciudadano: Envía las fotos y videos AQUÍ

Recibe todos los días en tu mail los titulares más importantes