ONG Plan dice no hay garantías de que EEUU respete DDHH de menores separados

La organización Plan International dijo hoy que no existen garantías de que sean respetados los derechos humanos de las familias afectadas por la medida de separar a los niños inmigrantes de sus padres indocumentados en la frontera de EE.UU., una práctica que reversó el presidente Donald Trump.

"La orden ejecutiva que acaba con la practica de separación de familias es un paso adelante, pero consideramos que seguimos sin tener garantías de que se respetarán los derechos humanos de los niños, niñas y sus familias", expresó hoy en una entrevista con Efe la encargada del programa de género e incidencia política de la oenegé, Emma Puig.

Trump cedió este miércoles a la presión nacional e internacional y firmó una orden ejecutiva para detener su polémica política de separación de niños inmigrantes de sus padres cuando estos son detenidos en la frontera con México.

Al menos 2.342 niños inmigrantes han sido separados de sus padres entre el 5 de mayo y el 9 de junio, según las autoridades estadounidenses.

En lugar de ser separados de sus padres al cruzar la frontera, como ocurría desde abril, a partir de ahora los niños indocumentados serán retenidos indefinidamente junto a sus familiares en centros de detención de inmigrantes, según la orden firmada el miércoles por Trump.

"La Administración estadounidense ha señalado que sigue teniendo 'tolerancia cero' con la marea de personas migrantes que están en la frontera. Consideramos que todavía no tenemos garantías de que no se siga criminalizando a las familias por ejercer su derecho a migrar", advirtió la representante de Plan, que tiene su sede regional en Panamá.

Puig sostuvo que los infantes y sus parientes están muy afectados por la situación, por lo que considera que tendrán un impacto en su salud mental.

"Los niños y niñas han sido testigo de violencia y experimentado estrés emocional. Estos, una vez en la frontera, no reciben el apoyo adecuado como mecanismo de protección que garanticen sus derechos humanos, al contrario los están criminalizando", advirtió.

En una declaración emitida el pasado 19 de junio, Plan comunicó que más de 2.000 familias han sido forzosamente separadas en las últimas seis semanas; siendo retenidos por autoridades de Estados Unidos en tiendas de campaña y en otras condiciones deplorables.

El organismo, que solicitó al Gobierno estadounidense revertir su política migratoria de "cero-tolerancia" y poner fin a la práctica de separación forzosa de familias y la detención de niña y niños en la frontera, estará vigilante junto con otras organizaciones socias para velar que se respete la orden ejecutiva.

"Plan International junto con otras organizaciones y sociedad civil en el marco por el movimiento mundial por la infancia, seguirá vigilante en la frontera y manifestando malestar con la vulneración de derechos de niñas y niños", expresó Puig.

Agregó que en el Triángulo Norte de Centroamérica (Guatemala, Honduras y El Salvador) realizan un trabajo de apoyo y prevención para el desplazamiento forzado en niños y niña, así como los que han retornado para garantizar su protección al llegar al su país.

"Los Estados deben garantizar protección de la niñez de acuerdo al Articulo 9 de la Convención de los Derechos del Niño, que declara que estos no pueden ser separados de sus padres en contra su voluntad (...) lo que evidenciamos es que Estados Unidos no ha ratificado esta Convención", aseguró la jefa de enero de Plan.

Las polémicas separaciones familiares se iniciaron en abril a raíz de la política de "tolerancia cero", impulsada por el fiscal general, Jeff Sessions, para combatir la inmigración irregular.

Esa política lleva a presentar cargos penales contra cualquier adulto que cruza ilegalmente la frontera, y el inicio de ese proceso por la vía penal llevaba a separarles de los niños con los que hubieran viajado. 

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