Panamá: nuevo gobierno continuista y ampliación del Canal en su etapa final

Panamá termina el año con la ampliación en marcha del Canal Interoceánico, su principal valor, y con un nuevo gobierno heredero de un cúmulo de deudas sociales y políticas pero también de una saludable inercia económica.

La corrupción, la degradación institucional y la desigualdad social, denunciadas casi unánimemente, no impedirán que Panamá vuelva a ser el país de Latinoamérica con un mayor crecimiento económico en 2014 y 2015, con un 6,6 % y un 6,4 %, respectivamente, según las últimas estimaciones del Fondo Monetario Internacional (FMI).

El Canal de Panamá, principal motor del producto interno bruto (PIB) y un oasis nacional de eficiencia administrativa, superó la crisis sufrida este año en el curso de su ampliación y las obras han entrado en la etapa final con vistas a concluir el 2015 y poder redoblar sus ingresos a partir de 2016 para beneficio de todo el país.

El principal líder sindical panameño, Saúl Mendez, declaró que ni el crecimiento económico ni el cambio de gobierno han variado "un modelo con históricas y graves deficiencias e injusticias en salud, educación y posibilidades de trabajo y salario dignos".

El nuevo presidente de Panamá, Juan Carlos Varela, elegido en mayo pasado, "es de nuevo un oligarca que -como anteriores gobernantes- una vez más recurre al nepotismo" para administrar el país, consideró Méndez, secretario general del Sindicato Único de Trabajadores de la Construcción y Similares (SUNTRACS).

"La estructura sigue intacta en favor del poder económico y el programa social de este gobierno es puro asistencialismo que no va a cambiar el hecho de que Panamá es el país de Latinoamérica con peor índice de distribución de la riqueza", agregó Méndez, también miembro de la formación izquierdista Frente Nacional por la Defensa de los Derechos Económicos y Sociales de Panamá (FRENADESO).

El abogado y analista político Adolfo Linares dijo que con el cambio de gobierno este año, "Panamá ha ganado paz y tranquilidad" debido a la salida del anterior presidente, Ricardo Martinelli, a quién definió como "un (Silvio) Berlusconi -ex primer ministro de Italia- tropical".

"Varela es una persona más analítica y ha hecho los nombramientos acertados para enderezar el latrocinio del anterior gobierno", consideró Linares, quien fue viceministro de Educación durante la presidencia de Mireya Moscoso (1999-2004).

Linares se mostró optimista con el actual desarrollo económico y político en el país, aún al admitir que "todas las estadísticas indican que Panamá es uno de los países del mundo con peor distribución de la riqueza y que sufre focos de miseria inaceptables".

"La estadísticas, no obstante, son algo engañosas, porque de aquí nunca se ha querido ir nadie; Panamá nunca ha exportado capital humano, más bien todo el mundo quiere venir aquí", agregó.

"La principal asignatura pendiente de Panamá es la educación, que es el instrumento que mejor puede facilitar igualdad de oportunidades para todos", opinó Linares.

El analista José Eugenio Stoute dijo que el cambio de Gobierno este año ha supuesto que "hemos pasado de una dictadura civil a un Estado de derecho, con sus imperfecciones pero un Estado de derecho".

Según Stoute, Varela "ha recibido un presupuesto totalmente agotado y mucha deudas", y "aunque ha pasado poco tiempo para juzgar a su gobierno, ya ha dado muestras de intentar ampliar la cobertura social" para reducir las desigual distribución de la riqueza.

Este gobierno también es de derechas, "pero la mayoría de sus miembros provienen de una educación jesuita, es decir con mayor compromiso social, menos derechista".

"Eso sí, Varela ya ha empezado a incumplir sus promesas electorales, por ejemplo, al nombrar a un Contralor de la República (fiscal de cuentas del Estado) sin consultar a los ciudadanos", subrayó.

Stoute opinó que es muy difícil que en Panamá surja de momento una opción de izquierdas con posibilidades para gobernar porque "esa opción la ocupaba el PRD (Partido Revolucionario Democrático), que ha caído en el desastre total".

"Fueron los gobiernos del PRD los que empezaron con las privatizaciones y su último candidato presidencial, Juan Carlos Navarro, no solo es de derechas, sino de la derecha represiva", opinó.

Según Stoute, "sería una propuesta firme contra la corrupción, más que de cambiar el modelo económico, lo que le permitiría tener éxito a una opción de izquierdas, algo parecido al fenómeno de Podemos en España".

Varela, propietario de la mayor productora de licores del país, sustituyó el pasado agosto en la presidencia de la República a Ricardo Martinelli, dueño, entre otros muchos negocios, de una de las mayores cadenas de supermercados de Panamá.

En los pocos meses en que lleva gobernando Varela, un magistrado y ex presidente de la Corte Suprema de Justicia, un ex ministro y un alto funcionario, estrecho colaborador de Martinelli, han sido acusados formalmente y son investigados por supuesta corrupción o malversación de millonarios fondos públicos.

Varela, del Partido Panameñista (nacionalista), fue ministro de Exteriores y vicepresidente con el Gobierno de Martinelli, del populista de derechas Cambio Democrtico (CD), pero ambas personalidades chocaron frontalmente y de manera irreconciliable al poco de comenzar su colaboración.

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