Panamá: segunda vuelta divide alianza oficial

PANAMA ( AP). Una comisión legislativa discutía el miércoles las reformas electorales con las que el partido del presidente Ricardo Martinelli busca establecer la segunda vuelta para dirimir futuras elecciones presidenciales, un tema que abrió grietas con su principal aliado político.

Actualmente la ley panameña le da la victoria al candidato presidencial que en las elecciones obtenga mayoría simple. El partido Panameñista, aliado de Martinelli, prefiere que siga así.

Martinelli arguyó que la iniciativa fortalece la democracia y su organización política, Cambio Democrático (CD), la presentó en las sesiones extraordinarias que se están realizando esta semana en el Legislativo para analizar las reformas a la Ley Electoral.

Algunos analistas sostienen que la propuesta de la segunda vuelta resquebrajó la alianza política en el Congreso.

La discusión sobre implementar la segunda vuelta electoral " ocasionó la ruptura de la alianza (política) en forma prematura, no había necesidad de hacerlo", estimó el analista político José Isabel Blandón, para quien la intención del CD es " bajar a los panameñistas" con miras a los comicios del 2014.

Jaime Purcell, especialistas en campañas, sostuvo que " en estos momentos no veo razones para romper la alianza... al contrario, la veo capaz de entrar en crisis. Como los matrimonios que se dicen de todo cuando están enojados... y después eso queda atrás".

Si pierde el respaldo panameñista, Martinelli perdería el control en la Asamblea ya que su partido domina 32 de los 71 puestos en el Congreso. Los panameñistas tienen 21 escaños.

El tema de la segunda vuelta saltó al tapete cuando la comisión de Gobierno y Asuntos Constitucionales de la Asamblea comenzó a debatir el proyecto de reformas electorales, que entre otros puntos plantea controles en el financiamiento de las campañas de los candidatos y garantizar la igualdad de género en la política a partir de las próximas elecciones generales.

El proyecto de reformas es fruto del consenso entre sectores de la sociedad civil, partidos políticos y las autoridades electorales, aunque no incluía la segunda vuelta.

El CD introdujo a las reformas electorales el tema de la segunda vuelta cuando la Comisión de Gobierno comenzó a las sesiones extraordinarias. Martinelli argumenta que en Centroamérica, solo Panamá y Honduras no la practican y que otras 14 naciones en América Latina la tienen establecida.

El dirigente del opositor Partido Revolucionario Democrático (PRD), Pedro Miguel González, dijo a The Associated Press que " la verdadera intención de Ricardo Martinelli y Cambio Democrático es acomodar las reglas del juego a su favor para las próximas elecciones e incumplir el compromiso que tienen con el Partido Panameñista" de apoyar un candidato de ese colectivo y postular a su propio candidato, apostando a que quede entre los dos primeros en una primera vuelta.

El político se refería al apoyo que Martinelli, antes de su triunfo, ofreció a su actual vicepresidente y canciller Juan Carlos Varela para que fuera el candidato presidencial en el 2014. Varela, líder del panameñismo, abandonó su candidatura en 2009 para respaldar a Martinelli.

" Este es un tema (de la segunda vuelta) que si no se hace mediante reforma constitucional va a generar mucha inestabilidad política e incertidumbre", advirtió González, quien expone así la posición del PRD.

Martinelli, un magnate de supermercados, con el apoyo de Varela ganó las elecciones en mayo de 2009 con más del 60% de los votos. Ahora, el gobernante ha dicho que su vicepresidente tiene que ganarse la candidatura en una elección primaria interpartidaria y que el apoyo que le ofreció para su postulación en el 2014 fue a título personal y no en nombre del CD.

Martinelli también considera que sería un retroceso que después de que él ganó con el 60% de los votos, el próximo presidente sea elegido con menos.

Martinelli y su partido consideran que una segunda vuelta garantizaría que el presidente salga electo con una mayoría establecida (puede ser un 40%, 45% o 50%) es parte de lo que incluiría el debate, si los candidatos no alcanza el porcentaje fijado se iría a la segunda vuelta.

El Partido Panameñista, que llevó al poder a Mireya Moscoso entre 1999-2004, aboga porque las reformas para tratar el balotaje --o segunda vuelta-- sean introducidas en un paquete de reformas constitucionales que está siendo elaborado por una comisión de juristas establecida recientemente. A esta conclusión llegó el partido luego de analizar el tema con juristas que emitieron un pronunciamiento al respecto.

Para que el debate del balotaje llegue al pleno del Congreso, el CD necesita cinco votos a favor de los nueve miembros de la Comisión de Gobierno, integrada por tres diputados del partido de Martinelli, tres panameñistas y tres del PRD.

El CD condicionó el apoyo para que un " panameñista" lidere la legislatura a partir del 1 de julio, cuando comienza otro periodo de sesiones ordinarias, a tener los votos si su aliado no respalda la segunda vuelta.

Si bien no hay plazos, el CD ha planteado que quiere que se aprueben las reformas electorales en sesiones extraordinarias, la última de las cuales se realizará el viernes, pero es posible que Martinelli prolongue la convocatoria a esas sesiones pues varias sesiones han tenido una falta de quórum y apenas han avanzado en la discusión del primer bloque de artículos, que son en los que se supone existe consenso entre los tres partidos que participan en el debate.

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