Taxistas de Panamá admiten que hay que mejorar servicio para acabar con Uber

El secretario general del Sindicato Industrial de Conductores de Taxi de Panamá (SCTP), Efrain Palacios, reconoció este viernes en declaraciones a Efe que el servicio que prestan muchos de sus compañeros es "deficiente" y que es necesario mejorarlo para acabar con la plataforma Uber.

"Cuando les paran los clientes, muchos de los que circulan por las calles no quieren llevarles porque hay mucho tranque o porque simplemente no les apetece", explicó Palacios, que representa a los taxistas que operan solo en el aeropuerto con una licencia especial.

Muchos conductores, continuó el líder sindical, son maleducados, llevan música a todo volumen, cobran tarifas estratosféricas (a pesar de que están reguladas por ley) y conducen vehículos destartalados, con poca higiene y casi nada de seguridad.

"Nosotros estamos organizados, llevamos uniforme, tenemos tarifas fijas, no timamos a nadie y cada vez que un compañero da un mal servicio le sancionamos. No tenemos problemas con la calidad, pero Uber nos está afectando igual. Si los taxis con licencia 8T (los de color amarillo que circulan por las calles) no mejoran el servicio, no vamos a ningún lado como sector", reivindicó Palacios.

Cuando la aplicación llegó a Panamá en marzo de 2014, recordó el sindicalista, era usada principalmente por extranjeros y gente con cierto poder adquisitivo, ya que solo era posible el pago con tarjeta de crédito y los panameños no están excesivamente bancarizados.

Sin embargo, desde que Uber aprobó el pago en efectivo en agosto del año pasado, su uso se ha popularizado vertiginosamente y ha ido desplazando poco a poco al servicio del taxi.

El sindicato se manifestó este viernes en la capital y le volvió a pedir al Gobierno que prohíba la plataforma, como ya ha ocurrido en algunos países, o que al menos impida a los conductores de Uber entrar en el aeropuerto, ya que solo pueden operar allí los vehículos con permiso SET (Servicio Especial de Turismo).

"El negocio ha sufrido una caída del 50 % en el aeropuerto desde que Uber llegó a Panamá. Si no nos hacen caso, vamos a tener que estar más tiempo cortando las calles", amenazó el secretario general del sindicato, que prepara nuevas movilizaciones para la semana que viene.

El presidente panameño, Juan Carlos Varela, ha rechazado en más de una ocasión prohibir la plataforma porque, en su opinión, es una fuente de ingresos alternativa para muchos panameños y no representa ningún tipo de competencia para los taxistas pues se trata de un servicio "más exclusivo".

"No podemos afectar a los ciudadanos que están complementando sus ingresos", aseguró Varela en marzo de 2016, cuando tuvo lugar una ola de protestas contra la aplicación.

El mandatario sí ha criticado, en cambio, que Uber permita el pago en efectivo y suele reiterar cada vez que se le pregunta por el tema que el problema que aqueja a los taxistas (que, por ley, solo pueden ser panameños) no tiene que ver con la "app" sino con la sobreoferta y el exceso de licencias que se expidieron durante anteriores legislaturas.

El sindicalista Palacios dijo a Efe que las explicaciones de Varela suenan a "excusas baratas" y que su reticencia a prohibir la aplicación responde en realidad a intereses familiares ocultos.

"No sé si es verdad o no, pero dicen que el hijo de Varela está metido en el negocio y que por eso no quiere prohibirlo. Un compañero de nuestro sindicato nos lo ha contado", declaró.

El rumor sobre la supuesta relación comercial entre Uber y el hijo del mandatario recorrió esta semana las redes sociales, aunque ninguna de las partes hizo declaraciones al respecto.

Lo que sí es un hecho es que la compañía de transporte y la marca Ron Abuelo, que pertenece a la familia del presidente, firmaron en diciembre de 2015 una alianza para instalar kioscos con alcoholímetros en las discotecas panameñas desde los que se podía solicitar el servicio de Uber.

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