La extraña desaparición de dos jóvenes holandesas

Salieron una tarde hace más de dos meses en dirección a uno de los intrincados senderos de la selvática cordillera de Talamanca, en el oeste de Panamá y que se extiende hasta la vecina Costa Rica, y nadie ha vuelto a ver a Lisanne Froon y Kris Kremers, holandesas de 22 y 21 años, respectivamente.

Es una desaparición que mantiene intrigados a los vecinos y visitantes de la plácida Boquete, una localidad turística de poco más de 22.000 habitantes de la provincia occidental de Chiriquí, a donde llegaron las jóvenes a finales de marzo con la intención de aprender español y hacer trabajo social.

También están preocupados por el paradero de las jóvenes en Holanda, donde hasta el equipo nacional de fútbol que participa en el Mundial de Brasil 2014 publicó en su cuenta de Twitter un mensaje de apoyo a la búsqueda de las chicas, así como fotos de las pulseras impresas con la página web "FindLisanneKris.com".

Las autoridades panameñas y los familiares han estado muy activos en la búsqueda de Lisanne y Kris, que llegaron a Boquete el 29 de marzo pasado procedentes de Bocas del Toro, una provincia vecina de Chiriquí muy famosa por sus paradisíacas playas.

Pero han sido lugareños de Bocas del Toro quienes en las últimas semanas consiguieron, aparentemente de manera fortuita, algunas pertenencias de las desaparecidas contenidas en una mochila.

Y más recientemente, habitantes de la misma zona, persuadidos por la Fiscalía para que les ayudaran en la búsqueda, hallaron unos restos óseos que son sometidos a pruebas genéticas para determinar su origen.

La Fiscalía panameña basa su línea de investigación en la hipótesis de que las jóvenes, descritas como "muy tranquilas" por la casera que las alojó en Boquete, se adentraron la tarde del 1 de abril en el sendero El Pianista, en Chiriquí, porque así lo dijeron testigos cuyas declaraciones se recogen en el expediente del caso.

"Eran dos niñas solitas pa'la montaña. Yo las vi cruzando a las cuatro y alguito de la tarde, llevaban pantaloncitos cortos, la maleza y el frío las iban a molestar", dijo una testigo identificada como la sra. Oliva, cuya declaración fue publicada por la prensa local.

El 2 de abril un guía turístico que las debía recoger en el hospedaje de Boquete se percató que las muchachas no habían ido a dormir en la víspera, por lo que dio aviso a la Policía.

El sendero El Pianista es un área selvática, de clima húmedo y donde incluso hay felinos, que conduce hasta la vecina provincia de Bocas del Toro.

Fue en Bocas del Toro, en una área conocida como Río Culubre, donde esta semana se produjeron "hallazgos importantes" que son sometidos a pruebas de ADN y podrían ser evidencias en el caso de las holandesas, dijo el jueves la fiscal que lleva la investigación, Betzaida Pitti.

Pitti denegó precisar la naturaleza de los "hallazgos", pero los medios locales mostraron imágenes de unas zapatillas y de unos restos óseos.

Esos hallazgos pueden indicar "qué le pasó, en su momento, a Kris y Lisanne", dijo la fiscal, que encabeza desde el jueves un operativo de búsqueda tanto en El Pianista como en el Río Culubre, con el despliegue de 30 personas y la ayuda de habitantes de ambos sectores, que en principio se extendería por cinco días a fin de hallar más pruebas.

"Lo primordial para el Ministerio Público es encontrar a las jóvenes holandesas y dar una respuesta a esas familias (...) todo el mundo quiere encontrarlas vivas, si no, como Dios quiera que las encontremos", dijo Pitti.

La fiscal aseveró que los padres de las jóvenes desaparecidas "tienen conocimiento de la situación", lo mismo que un par de investigadores holandeses que están en Chiriquí con "total disposición a colaborar en lo que puedan".

Fue en el área del Río Culubre donde lugareños hallaron la semana pasada la mochila con los teléfonos celulares, una cámara fotográfica, anteojos, ropa interior de las jóvenes holandesas, además del pasaporte de Lisanne y 83 dólares en efectivo, según la información judicial disponible.

En estas últimas semanas ha habido todo tipo de suposiciones sobre el caso, e incluso se ha hablado de un posible secuestro, una hipótesis que mencionaron los familiares de las muchachas y que las autoridades panameñas nunca han descartado, aunque aclarando que no existen indicios de que ese fuera el caso.

El ofrecimiento de una recompensa de varios miles de dólares por parte de la familia, que además trajo a un grupo de socorristas y perros entrenados que se fueron sin ningún resultado, hasta falsas alarmas sobre hallazgos de restos humanos han formado parte del ideario que ha rodeado este caso.

Incluso se llegó a hablar en las redes sociales de un supuesto caso de trata de personas y hasta se insinuó la supuesta implicación de otros dos jóvenes, en principio identificados como costarricenses pero que resultaron ser holandeses, quienes aparecen con las chicas en fotos tomadas antes de la desaparición y colgados en la página de Facebook de ellas.

En la asistencia judicial pedida a Holanda, Panamá da los nombres de ambos jóvenes y las autoridades holandesas ya les tomaron declaraciones, en las que afirmaron que estuvieron con Lisanne y Kris en Bocas del Toro pero que luego regresaron a Holanda, explicó Pitti. 


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