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Hermano de desaparecida tenía esperanzas de que Noriega despertara y hablara

El hermano de la estudiante Rita Wald Jaramillo, desaparecida durante la dictadura militar de Panamá, dijo hoy a Efe que albergaba esperanzas de que el fallecido exdictador Manuel Antonio Noriega despertara del coma y dijera dónde está enterrada la joven.

"Pensaba que al ver la muerte de frente y enfrentarse a ella, Noriega pudiera sentir compasión y dar detalles no solo de mi hermana sino de otros crímenes en los que fue la piedra angular", indicó Edwin Wald Jaramillo.

Según un informe elaborado en 2002 por la llamada Comisión de la Verdad, un grupo independiente creado para investigar los crímenes de la dictadura, Rita Wald Jaramillo es una de las 110 personas asesinadas o desaparecidas durante el régimen militar que gobernó Panamá entre 1968 y 1989.

Cuando desapareció la joven en marzo de 1977, controlaba el país el general Omar Torrijos (1969-1981) y Noriega estaba al frente del G-2, la unidad de inteligencia y contrainteligencia de la extinta Guardia Nacional.

Noriega, que subió al poder en 1983, una vez muerto Torrijos y tras desplazar al general Rubén Dario Paredes, falleció la noche del lunes a los 83 años en un hospital público de la capital panameña, donde llevaba ingresado en la unidad de cuidados intensivos más de dos meses tras sufrir dos cirugías por un tumor cerebral.

"Él fue el responsable directo de cientos de muertes y desapariciones que aún hoy no están esclarecidas porque la justicia panameña es cómplice de todo lo que pasó y nunca ha querido investigar. El propio Torrijos murió (en un extraño accidente de avioneta) y su investigación quedó en nada", aseguró Wald Jaramillo.

El exdictador, que sojuzgó el país entre 1983 y 1989 y fue derrocado por una cruenta invasión estadounidense, fue extraditado a Panamá el 11 de diciembre de 2011 tras cumplir más de 20 años en la cárcel en Estados Unidos y Francia por narcotráfico y blanqueo.

"Aquí prevaleció la corrupción y no la justicia después de la invasión. Noriega no mató solo, sus cómplices, sus verdugos, sus subalternos y todos los magistrados y fiscales que había en el país le obedecían", afirmó el hermano de la desaparecida.

Hasta el pasado enero, cumplía más de 60 años de condena en la cárcel de El Renacer, a las afueras de la capital panameña, por la desaparición y el homicidio del guerrillero izquierdista Hugo Spadafora, por la muerte del militar opositor Moisés Giroldi y por la denominada Masacre de Albrook, en 1989.

En 2010, la justicia panameña abrió una nueva causa penal en su contra por su presunta responsabilidad en la desaparición, en 1970, y posterior muerte del dirigente izquierdista Heliodoro Portugal, cuando formaba parte de la extinta Guardia Nacional y era la mano derecha de Torrijos.