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Exoficiales no se arrepienten de intentona de derrocar a Noriega

Panamá (EFE). Un grupo de exoficiales de las antiguas Fuerzas de Defensa de Panamá aseguró hoy que nunca se arrepentirá del intento de derrocar, en marzo de 1988, al exdictador Manuel Antonio Noriega, quien fue extraditado el domingo desde Francia para cumplir más de 60 años de cárcel en su país.

En un espacio pagado publicado en el diario La Prensa, catorce exoficiales, entre ellos coroneles, mayores, capitanes y sargentos, señalan: "Señor Noriega, que quede escrito en la historia, que nunca a pesar de las torturas y la privación a la que fuimos sometidos por el intento de derrocarlo, nunca nos arrepentiremos".Agrega que el 16 de marzo de 1988, la veintena de militares que intentaron derrocarlo estaban dispuestos a dar la vida "como así lo hicieron los que usted masacró el 3 de octubre de 1989".

En esta fecha, fuerzas leales a Noriega fusilaron a nueve militares que habían llevado a cabo otro frustrado intento de derrocar al exgeneral, entre ellos el mayor Moisés Giroldi, en un caso conocido como la "masacre de Albrook".

"Hay pruebas en exceso de sus crímenes por los que ahora debe ser juzgado. No va a ser necesario que le obliguen a tomarse por la fuerza una botella de licor del más malo, de una sola vez, en un solo intento, poniendo en peligro su vida para exigirle firmar confesiones por crímenes que no ha cometido",señalan los oficiales que trataron de derrocar a Noriega.

"Tampoco se le van a tomar fotos amarrado, con esposas, no va ser vejado, no va a ser golpeado ni será necesario llevarle esas fotos a nadie, como sí lo hizo usted al vernos, disfrutando como un enfermo mental", agrega el documento.

"Señor Noriega, sus familiares no van a ser aterrorizados, ni amenazados. Usted no va a ser desterrado del país como algunos de nosotros ni van a quitarle el trabajo a sus familiares y amistades por el simple hecho de que son familiares o fueron sus amigos".

Agrega que "nadie se va a ensañar con su esposa e hijas y familiares, ni se la van a impedir que lo visiten de acuerdo a las leyes que usted no respetó, derecho que tiene cualquier prisionero en cualquier país civilizado."

"Estamos seguros que ni sus hijos ni sus nietos van a ser sometidos a acciones denigrantes como sí se hizo con nosotros, cuando lo vayan a visitar a su nueva jaula de oro en (la cárcel) el Renacer", añadieron los militares en su mensaje.

Tropas leales al exgeneral Noriega frustraron el 16 de marzo de 1988, después de disparar con lanzagranadas y morteros contra el cuartel general de las Fuerzas de Defensa, un intento de golpe de Estado protagonizado durante siete horas por la unidad de elite protectora de ese cuartel, el Batallón Urracá, integrada por mandos medios, que se rindió siete horas más tarde.

Noriega apareció ante las cámaras de la televisión desarmado y sonriente horas después de frustrada la intentona.

El exdictador regresó este domingo a Panamá luego de pagar 20 años de cárcel por narcotráfico en Estados Unidos, a cuyo ejército se entregó en enero de 1990 tras la invasión del 20 de diciembre de 1989, y casi tres años en Francia por blanqueo de capitales.

Noriega, quien fue el "hombre fuerte" de Panamá entre 1983 y 1989, ocupa una celda "sin lujos", como han destacado las autoridades panameñas, en la prisión El Renacer, situada a orillas del Canal, en una zona selvática que hasta el año 2000 estaba bajo el control del Ejército de Estados Unidos.

El exdictador fue el último general que sojuzgó Panamá durante el periodo dictatorial inaugurado en 1968 por un golpe encabezado por el general Omar Torrijos, fallecido en 1981.