Origen:
El instrumento es la principal atracción de la música típica de Panamá, país que siempre ha preferido los ritmos caribeños de Colombia a la influencia mexicana de sus vecinas del norte.
Nadie sabe a ciencia cierta cuándo llegó el primer acordeón a Panamá, pero es bien sabido que hasta principios del s. XX, muchas familias prominentes de Panamá, algunas de las cuales eran oriundas de la península de Azuero, enviaban a sus hijos a universidades de Bogotá, Barranquilla y Medellín. Quizás fue uno de estos estudiantes quien introdujo el instrumento en Azuero, región conocida como “la Cuna de la Cultura Panameña”.
Los sonidos del vallenato primitivo fueron rápidamente absorbidos por la campiña panameña, donde se mezcló con la saloma (grito folklórico del folklore istmeño) y los instrumentos típicos de la región, para convertirse en el pindín o música típica panameña.
Uno de los primeros exponentes de la música típica panameña fue don Lucho Azcárraga, quien hizo algunas de las primeras grabaciones del género y es considerado una de las primeras estrellas internacionales del país.
Hacia los años 1950 y 1960 aparece una fuerte generación de acordeonistas de pindín, la mayoría de los cuales era oriunda de Azuero, tales como Dorindo Cárdenas, Osvaldo Ayala, Nina Campines, Alfredo Escudero, y Victorio Vergara. Pero no fue hasta la década de 1990 que se dio un verdadero auge en la música típica con la llegada de una nueva generación.
En la actualidad, los hermanos Sandoval el conjunto Plumas Negras y Manuel De Jesús bien podrían competir con Christina Aguilera. La música típica también ha llegado a lugares inimaginables hace tan sólo unos años, como la provincia de Colón, un fuerte bastión de la cultura afro-caribeña, y el Teatro Nacional, lugar donde el veterano acordeonista Osvaldo Ayala se ha presentado como invitado de honor de la Orquesta Sinfónica de Panamá.